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Se tenía que decir… El otro hermano no tan incómodo. Por: Santiago Cárdenas. Destacado

16 Oct 2020
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“Mientras estemos aquí por apoyo y mandato del pueblo vamos a combatir la corrupción”, tuiteó el presidente Andrés Manuel López Obrador previo a salir a la conferencia de prensa del jueves 15 de octubre.

 

El combate a la corrupción en el país ha sido el principal mantra del gobierno federal, y a la vez la más grande y burda mentira. La única diferencia con los gobiernos anteriores es que la corrupción en esta administración se ha vuelto cínica y se le permite abiertamente a los amigos, a los cercanos, a los familiares.

 

A los casos de Manuel Bartlett, Irma Eréndira Sandoval, Ana Gabriela Guevara, los contratos a Grupo Salinas y el saqueo al INDEP denunciado por Jaime Cárdenas, se sumaron los casos de Pío López Obrador, Mario Delgado y más recientemente el de Jesús Seade.

 

En ninguno de los casos antes mencionados hubo sanción para alguno de los involucrados. Por el contrario, todos ellos fueron defendidos y apapachados por el presidente, y por tanto, exonerados por la Secretaría de la Función Pública que encabeza Irma Eréndira Sandoval.

 

Pero la corrupción no sólo es robar o enriquecerse inexplicablemente a costa del erario. La corrupción también es ejercer un cargo para el que no se tienen los conocimientos o violar la ley para obtener algún beneficio. Así llegó al gobierno Ángel Carrizales López, quien después de que en cinco ocasiones fue postulado por López Obrador para cargos en organismos energéticos, y rechazado por el Legislativo, fue nombrado titular de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, un puesto para el que no tiene conocimientos ni experiencia. En distintas ocasiones, el presidente López Obrador ha asegurado que para nombrar a sus colaboradores busca en ellos que tengan 90% de honestidad y 10% de capacidad. Por si no se han dado cuenta, por eso estamos como estamos.

 

Pero en la honestidad también han fallado sus colaboradores. Ahora, el más reciente, es el hermano de la secretaria de la Función Pública, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, hasta hace unos días superdelegado del gobierno federal en Guerrero, acusado de promoción personal con fines de posicionarse como candidato al gobierno de la entidad cuando aún ni siquiera inician las precampañas en ese estado.

 

La foto del hermano no tan incómodo de Irma Sandoval aparece en distintos espectaculares de Acapulco y otras ciudades de la entidad con la frase “Pablo Amílcar Sandoval. Guerrero encabezará la transformación del país”, en una clara promoción de su persona. De manera tramposa y mañosa, hacen alusión a una entrevista concedida a la revista “99 grados”, que publica en su portada la foto de Sandoval Ballesteros.

 

Al no ser aún los tiempos legales para buscar abanderar a cada partido político, en este momento la ley electoral prohíbe explícitamente la promoción personal en busca de obtener una candidatura. Aparecer de esa manera en espectaculares es una clara, flagrante y cínica violación de la ley electoral.

 

El propio secretario general con funciones de presidente del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Guerrero, Marcial Rodríguez Saldaña, aseguró que Amílcar Sandoval intenta confundir a la sociedad disfrazando su publicidad personal con la difusión de una revista. Morena en Guerrero emitió un comunicado en el que exhortó al también diputado local con licencia a retirar “decenas” de espectaculares “que se colocaron en diferentes ciudades del estado, puesto que no son los tiempos que marca la ley y se pone en riesgo de ser vulnerable legalmente, en caso de que afiance alguna postulación”.

 

En respuesta, Amílcar Sandoval señaló que no es él quien debe retirar la publicidad, y que en todo caso se debe recurrir a la revista “99 grados”, que es la que pagó los espacios para difundir su portada.

 

De acuerdo con información de las agencias publicitarias en Guerrero, el costo de cada espectacular oscila entre 30 y 40 mil pesos mensuales, por lo que la inversión que se habría destinado a promocionar a Amílcar Sandoval en Guerrero asciende a varios millones de pesos.

 

El dirigente de Morena en Guerrero precisó que “no se puede simular esto, es decir, nadie puede sostener que es una revista la que se está publicitando. No, porque si podemos observar el nombre de la revista aparece en un tres por ciento, por lo mucho un cinco por ciento, y el resto, 95%, es fotografía, nombre y un lema de una precampaña”.

 

Marcial Rodríguez Saldaña descalificó la acción grosera y burda de Amílcar Sandoval. Morena no avala la promoción del exsúperdelegado y hermano de la secretaria de la Función Pública.

 

Vamos a combatir la corrupción, afirmó nuevamente el presidente López Obrador. Ahí tiene una nueva oportunidad de demostrarlo. En tanto, la titular de la Función Pública puede seguir presumiendo la honestidad de su familia. Afirman que no son iguales a los anteriores. Ya lo vemos, son peores.

 

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