El acuerdo al más alto nivel entre los gobiernos de México y Estados Unidos, responde al pacto secreto que existe ente Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump, en donde el no reconocimiento al triunfo electoral de Joe Biden y ahora la liberación del general Salvador Cienfuegos, son parte de ese pacto que buscaba la reelección de ambos mandatarios.
Cuando se detuvo al ex secretario de la Defensa Nacional, el presidente mexicano se congratuló de inmediato con la aprehensión, ya que eso abonaba a los propósitos electorales de usar la bandera del combate a la corrupción contra administraciones anteriores, en particular la de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, sin embargo, horas después tuvo que recular AMLO al mostrar su rechazo a la detención del general con el pretexto de que el gobierno norteamericano no le enteró al mexicano sobre las pesquisas.
Qué pasó entre ambas declaraciones y en los últimos días para que el tabasqueño pidiera directamente a su contraparte de Estados Unidos la liberación inmediata, pues sencillamente el enojo de los altos mandos militares mexicanos, por el atropello contra uno de los suyos.
Los militares siempre institucionales y leales al presidente en turno, no ocultaron su malestar y optaron por pedirle enérgicamente al comandante supremo de las fuerzas armadas su intervención ante Donald Trump para liberar al general.
El resto ya es historia y quedará registrado como un capítulo de los acuerdos secretos que se dieron entre los dos presidentes y que tarde que temprano se conocerán los pormenores.
Mientras, lo que se sabe es que AMLO operó abiertamente para incidir en la reelección de Donald Trump, además de convertir a la Guardia Nacional en el muro que resguarda la frontera de Estados Unidos con el sur, pero desde la frontera con Guatemala.
En contraparte, al mandatario mexicano le pusieron, entre otros asuntos, en charola de plata la cabeza de Genaro García Luna y con testigos preferidos, buscan alcanzar mediante una red de mentiras, al ex presidente Felipe Calderón.
¿Qué más asuntos habrán acordado Trump- AMLO?, eso lo saben ellos y algunos colaboradores cercanos como Marcelo Ebrard, aunque por los últimos acontecimientos ocurridos, no se necesita haber estado presente en esas pláticas de alto nivel para caer en la cuenta sobre lo acordado por ambos mandatarios.
Aunque Trump ya se va de la Casa Blanca en enero del próximo año, todavía saltarán a la luz pública otros asuntos derivados de pacto y por ello, sobre todo del lado mexicano, se percibe cierto nerviosismo en Palacio Nacional.
Las agencias de inteligencia norteamericanas y de combate a los capos de la drogas, tienen gruesos expedientes de funcionarios del actual gobierno mexicano y no dude, estimado lector que esos estarán muy pronto en manos del nuevo huésped del despacho Oval de la Casa Blanca en Washington.
La rebelión de los generales mexicanos no tiene precedente alguno, por lo menos desde la revolución mexicana y ello ya de suyo, significa una seria amenaza para el status quo del poder civil en México.
Habrá que recordar que en este sexenio se ha otorgado incluso poderes constitucionales a los militares, mismos que ya organismos internacionales han denunciado y por supuesto, también organizaciones civiles de la sociedad mexicana.
Así las cosas, con el general Cienfuegos en libertad y sin una acusación formal en México, será cuestión de tiempo averiguar los intrilinguis de su liberación, aunque lo cierto es que con los altos mandos militares no se juega.
