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Se tenía que decir… Bye, bye, Best Buy. Por: Santiago Cárdenas. Destacado

25 Nov 2020
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Los datos duros, esos que reflejan una realidad sin matices, vuelven a contradecir el discurso presidencial de que “vamos bien”. Aunque existe el recurso barato de “nos pudo ir peor”, ningún gobierno puede darse el lujo de utilizarlo porque los afectados siempre son personas que perdieron la vida, su empleo, sus ahorros, o hasta sus bienes personales.

 

Nadie, en ningún país del mundo, desea tener menos que lo que ya posee. En lo económico y lo material, es válido querer tener más y obtenerlo legalmente.

 

Es muy doloroso conocer historias de personas que pierden la vida por el coronavirus en medio de una peregrinación por distintos hospitales públicos buscando atención médica. Es cierto, las cifras oficiales dicen que en los hospitales públicos hay suficiente disponibilidad de camas para atender a pacientes con COVID-19, pero la realidad también nos muestra que a los pacientes les cuesta trabajo ser admitidos en esos hospitales y son condenados a morir en ambulancias, en las calles o en sus casas.

 

Por eso no hay desbordamiento de hospitales, lo que festejan las autoridades como si eso indicara algo.

 

La pandemia también le pegó a la economía del país, y curiosamente el discurso presidencial también dice que en ese rubro “vamos bien”. El optimismo presidencial no es compartido por muchos mexicanos que han visto durante la pandemia desaparecer sus opciones de mejoría, o al menos de permanecer en igual condición de como se encontraban al inicio de este año.

 

Tres noticias registradas este martes nos indican que no vamos bien en materia económica:

 

1)   La agencia calificadora Fitch Ratings advirtió que la crisis derivada del COVID-19 ha incrementado los riesgos para los bancos pequeños en México. Estos bancos tienen como vulnerabilidades sus perfiles de negocio, de generación de ingresos y utilidades más débiles, con menor capacidad para compensar las pérdidas crediticias o absorberlas a través de capital. Fitch Ratings identificó que los bancos en riesgo en México son: ABC Capital, Banco Finterra y Accendo Banco.

 

El perfil de estos tres bancos no va dirigido a un ahorrador promedio, sino al apoyo a pequeñas y medianas empresas. Ello significa que, en caso de desaparecer, estos bancos dejarían un hueco en las alternativas de apoyo a los pequeños y medianos empresarios del país.

 

2)   Después de 12 años en el país, la cadena estadunidense de tiendas de electrónicos y electrodomésticos Best Buy anunció su salida de México. La empresa consideró que ya no es viable continuar en el país, y a partir de diciembre próximo empezará el cierre de las 49 tiendas que permanecen abiertas. Best Buy es la empresa líder en el mercado de venta de electrónicos y electrodomésticos en México. En su comunicado de despedida, Best Buy señala que el COVID-19 le pegó fuertemente a su economía. Sin embargo, es notorio que la empresa estadunidense no encuentra más en México un clima de certidumbre que le permita replantear el futuro. En el mejor de los casos, Best Buy regresaría a México en 6 u 8 años.

 

3)   Pero sin duda la noticia de este martes que más preocupó es que en lo que va del año más de 11 millones de mexicanos se han sumado a la pobreza laboral, es decir, 11 millones de mexicanos más no pueden adquirir la canasta alimentaria básica con el ingreso de su trabajo. Un análisis del experto en mercados laborales, David Kaplan, indica que entre el primero y el tercer trimestre de este año la pobreza laboral pasó de 35.7% a 44.5%.


El especialista senior en Mercados Laborales en la Unidad de Mercados Laborales y Seguridad Social del Banco Interamericano de Desarrollo afirmó que este porcentaje es mayor a cualquiera de los registrados en los últimos 14 años. Estas cifras equivalen a un incremento de 11.2 millones de personas en pobreza laboral.

 

El estudio de Kaplan muestra que la mejoría en el mercado laboral de la que hablan los datos gubernamentales es una mentira. “En octubre de 2020 hubo 25 mil 547 trabajadores registrados ante el IMSS con un salario igual o menor que el mínimo (123.22). Sigue siendo un porcentaje pequeño (0.1%) del empleo. Hubo 9 millones 793 mil 953 registrados con más del salario mínimo, pero no más de 2 SMs”, señala el estudio. Los sectores con las mayores pérdidas de empleo fueron el transporte público, supermercados, tiendas de autoservicio, fabricación de calzado, compraventa de prendas y accesorios para vestir y artículos para su confección, confección de prendas y servicios de enseñanza, entre otros.

 

Es doloroso ver que una persona fallezca buscando un hospital para ser atendido. También es doloroso que una persona pierda su empleo, y que por ello caiga a niveles de pobreza, pero sin duda es mucho más doloroso ver que las autoridades dejan a la sociedad sola, sin apoyos y sin soluciones para enfrentar los graves problemas ocasionados por la pandemia del COVID-19.

 

El mal estado de la economía, los pésimos resultados económicos y el grave deterioro social que ello conlleva, sí son responsabilidad del gobierno, ese que dice que “vamos bien”. 

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