A poco más de 32 meses de gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador cayó en cuenta de la importancia que tiene disminuir la violencia en el país, reflejada en matanzas, homicidios dolosos, secuestros, feminicidios, desapariciones forzadas, robo en autotransporte y robos con violencia, entre otros, y finalmente expresó un compromiso formal por reducir sus índices.
Reducir la violencia en el país no formó parte de sus 100 compromisos expresados al inicio de su gobierno, pues pensó que su simple política de “abrazos, no balazos” tendría por sí misma el efecto de reducción de los delitos de alto impacto.
Finalmente, a casi la mitad de su sexenio, el presidente entendió la urgencia y necesidad de reducir la violencia como requisito indispensable para tener reconocimiento popular. Entendió que, si no se pacifica el país, por más que se haga en su sexenio, no se podrá acreditar históricamente su gobierno. La ambición personal de pasar a la historia como uno de los mejores presidentes del país tiene como requisito indispensable la significativa reducción de la violencia en México.
“Vamos a seguir avanzando (sic) en pacificar el país, es un desafío, es una responsabilidad, es una convicción. Si no terminamos de pacificar a México (recontra sic), por más que se haya hecho no vamos a poder acreditar históricamente a nuestro gobierno”, afirmó López Obrador en una conferencia de prensa.
Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad Ciudadana, aseguró que el presidente les exige resultados en la disminución de los índices de los delitos que impactan en la convivencia social. Hasta ahora, las reuniones tempraneras de una hora del gabinete de seguridad, que se realizan de lunes a viernes antes de las conferencias de prensa mañaneras, no han servido para pacificar al país.
En el pasado mes de mayo se reportaron 2 mil 963 homicidios, la cifra más alta en lo que va del año y la sexta en la administración de López Obrador. Esa cifra representó un incremento de 3.56% en los asesinatos respecto del mes anterior, y un 1.26% más de ese mismo delito respecto del mismo mes de 2020, de acuerdo con datos proporcionados por la propia Rosa Icela Rodríguez. En promedio, en mayo de este año se registraron cuatro homicidios cada hora, para un total de casi 96 al día.
La mayor cantidad de homicidios en lo que va del año se ha concentrado en Guanajuato, Baja California, Jalisco, Estado de México, Michoacán y Chihuahua. Rosa Icela Rodríguez ha recalcado que, pese a las cifras, se mantiene una tendencia a la baja en personas asesinadas desde el inicio de la gestión de López Obrador. También ha insistido en que la incidencia delictiva del fuero federal ha disminuido un 27.2% respecto del mismo periodo de 2019. En total, en los primeros cinco meses de 2021 se registraron 14 mil 424 homicidios en México.
Rodríguez también ha destacado que en el resto de los delitos se han observado “disminuciones significativas respecto al mismo periodo del año anterior”. Según la titular de la SSPC, “en robos totales, de enero a mayo de 2021 se registró una disminución de 5.8% respecto al mismo periodo del 2020. Del inicio de la administración a la fecha los robos en general han disminuido 22.7%”. Añadió que los robos a vehículos “disminuyeron un 14.7% en comparación con los primeros cinco meses de 2020”. De acuerdo con las cifras de la SSPC, en total, la incidencia delictiva del fuero federal ha disminuido casi un tercio en este periodo.
Sin embargo, en el periodo considerado por la secretaria Rodríguez, los robos a transeúntes se elevaron 6.4%, el robo a transportes individuales creció 19.3%, y en los taxis se ha visto una escalada de 26.5%. En los reportes de la SSPC no se hacen menciones al aumento de 30% en los delitos de violación, al 47% en el de trata de personas, y al crecimiento de 7% en el delito de feminicidio, en comparación con los primeros cinco meses de 2020.
El reto de López Obrador se ve muy difícil de cumplir. Sin embargo, no sería el primer compromiso que hace y deja pendiente.
En el tiempo que queda a este gobierno, poco más de la mitad del sexenio, se ve difícil que López Obrador pueda disminuir significativamente la violencia en el país. Ello abre el riesgo de que el gobierno federal empiece la manipulación de cifras para acomodar los resultados a conveniencia del presidente. La política de “abrazos, no balazos” no ha dado resultados, y por lo que se aprecia, no los dará. Al menos en el corto plazo.
