- ¿AMLO si quiere que crezca la economía? desista y dimita
- El acuerdo administrativo necesario
Los datos económicos negativos confirman lo que hemos dicho desde el principio de la amenaza que representa y que siempre representó la posible y hoy triste realidad de que llegara al gobierno AMLO. Los datos de la realidad nos confirman que teníamos razón y que lo que temíamos que iba a suceder hoy lo padecemos, pero, así como lo dice el hasta hoy Andrés Manuel, porque después del fracaso en la cobertura de medicamentos para los más pobres de nuestro país no sabemos cómo lo tendremos que nombrar, es la transformación de cuarta.
En todos los segmentos de nuestra realidad nos indica que esto va para peor, seguridad, pobreza, carestía, educación, desarrollo social y bienestar.
Pero el presidente tiene la llave para que esto pueda terminar de manera tranquila y nos permita retomar el rumbo hacia el desarrollo y el bienestar de nuestro pueblo, el problema es que el presidente y sus asesores no entienden que no entienden y que el problema si es ideológico y se transforma en práctico al estar sustentado en supuestos que el mundo y nuestro país dejó atrás hace ya un tiempo, no exento de costos y de afectaciones graves para la población.
Tiene que desistir en varios temas a los que se aferra como náufrago a una tabla de salvación, como el programa de adultos mayores que es lo que mantiene a flote, pero también se aferra, en los dichos, ya que, en los hechos, empieza a alejarse de solamente los abrazos para hacer presencia de elementos fuertemente armados para la disuasión de los actos de la delincuencia organizada y la no tan organizada, amenazado de que si no se puede con abrazos también puede haber balazos haciendo uso legítimo de la fuerza del estado para restablecer el orden. El problema es que estos actos parecen ser el cobro de factura por el apoyo en el proceso electoral pasado. Piensa mal y acertarás.
Si realmente quiere que la economía crezca y salgamos de la recesión en la que nos metió la administración de cuarta que usted dirige, tiene que desistir por inviable sobre su reforma eléctrica y darle señales a las inversiones que fue una apuesta política porque sabe que es técnica, jurídica y legislativamente inviable, ya que económicamente es recesiva y excesivamente onerosa como todas las cancelaciones que lleva en su trienio que acaba de concluir, igual que podría concluir su mandato el día 4 de abril del 2022 por la vía de la revocación de mandato.
Pero también tiene que desistir de los incrementos por decreto para los salarios mínimos que solamente han acelerado la carrera del incremento de los precios y con ello la pérdida del salario real o del poder adquisitivo de nuestro ingreso.
Pero si realmente quiere que la economía crezca al seis por ciento que prometió, tiene que dimitir del cargo por cualquier vía, ya sea por enfermedad, por riesgos a su salud, por jubilación por edad o por pérdida de las capacidades o cesantía. Cualquier pretexto es bueno y va a ver cómo la economía no solo se recupera de los tres años de mal gobierno, también de la pandemia y de la polarización.
En lo que coincidimos con el actuar del gobierno federal actual, es con el acuerdo para que los permisos y autorizaciones o aviso de funcionamiento cumplan con los pasos que establece la normativa, de no ser así, que se aplique la afirmativa ficta.
El acuerdo que firmó y publicó la presidencia de la república le sirve a nuestro país, sin los excesos de desconocer la legislación a la que nos debemos todos, más allá de nuestras autoridades de los tres órdenes de gobierno que solamente pueden hacer lo que la ley les expresa con claridad y no más allá.
La propuesta administrativa que propone el presidente se llama afirmativa ficta. Se dice que esta aparece cuando el silencio de la autoridad da pie a una respuesta afirmativa de la petición; es decir, que la autoridad la concede por no emitir una respuesta en los tiempos establecidos.
Esto es urgente que se aplique, reitero sin los excesos del Ejecutivo sobre la soberanía nacional, pero compartimos con la presidencia, en que se tienen que respetar los tiempos para aprobar o desechar los permisos y autorizaciones de la burocracia federal, estatal y principalmente municipal, porque frenan la posibilidad de salir adelante para un negocio o una gestión municipal, estatal, o federal.
Un ejemplo de ello que puede ilustrar la importancia del tema se da en la Ciudad de México en donde tal procedimiento se define como:
“De conformidad con el artículo 89 de la Ley de Procedimiento Administrativo de Ciudad de México, la afirmativa ficta, sólo procede: cuando se trate de solicitudes de autorizaciones, licencias, permisos o de cualquier otro tipo, en los que leyes o el Manual de Trámites y Servicios al Público establezcan expresamente que para el caso concreto opera la afirmativa ficta, respecto de aquellas solicitudes en las que la autoridad competente no emite su resolución dentro de los plazos establecidos por las leyes aplicables o el manual, o dentro de los 40 días hábiles contados a partir de la presentación de la solicitud, cuando éstos no establezcan un término específico.
Para efectos de iniciar el procedimiento de certificación de afirmativa ficta, se considera que los órganos de control interno deben recibir cualquier solicitud, aunque no se encuadre en los supuestos antes mencionados, atendiendo al criterio de los tribunales competentes, en el sentido que los órganos de control no deben prejuzgar sobre la procedencia de la certificación de afirmativa ficta, debiendo resolver el superior jerárquico de la autoridad omisa lo que corresponda.
El acuerdo administrativo que señala "por el que se instruye a las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal a realizar las acciones que se indican, en relación con los proyectos y obras del gobierno de México considerados de interés público y seguridad nacional, así como prioritarios y estratégicos para el desarrollo nacional", señala el texto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Es triste, pero AMLO no puede ni terminar con los trámites de sus obras faraónicas, sino que no las puede ni siquiera iniciar en algunos tramos o procesos, pero que el instrumento es fundamental para evitar el tortuguismo burocrático es importantísimo.
Sí a la afirmativa ficta, pero al servicio del pueblo de México y Sí a la revocación del mandato.
