- AMLO, adiós a los tamales de Chipilín.
- Reforma eléctrica y la Secretaria de Energía de USA
Sorpresas nos tiene la actual administración y principalmente con el burócrata que vive en Palacio Nacional, un trabajador al servicio del estado que acostumbra hablar por consigna como si por ello le pagáramos más de 120 mil pesos al mes. En este caso nada dijo del procedimiento que le practicaron de manera urgente o por lo menos apresurada para, posiblemente, actualizar diagnóstico de su cansado corazón o para regular su ritmo cardíaco o para destapar sus arterias para aminorar la carga de trabajo que las presiones de la realidad ejercen sobre su persona y la responsabilidad auto-asumida de lograr algo en materia de trasformación de la vida pública de nuestro país.
Lo que puede arrojar el diagnóstico practicado, debería de haber sido de equipo médico que lo atendió y no a mutuo propio, porque, AMLO nos puede decir cualquier cosa y no lo que realmente le está ocasionando la afección cardiaca, qué a decir de él, lo ponen en condición crítica como para prever una situación de ausencia absoluta que lo obliga a hacer mención de sus deseos de testar de manera oportuna para no dejar pleitos dentro de su familia y su familia política.
No me sorprende que este procedimiento se tuviera que realizar, días después de la visita de la Secretaria de Energía de Estados Unidos de América en donde le externaron su preocupación por la forma en que se planteó la contra reforma eléctrica y el tratamiento marginal a la transición energética y las energías renovables dentro de la matriz energética del T-MEC.
Situación que a ciencia cierta le aceleró el pulso al residente de Palacio Nacional, sin duda, que le complicó con su afición de comer al costado de las carreteras comida tradicional y que seguramente, los médicos le recomendaron que no lo haga y que también deje de degustar sus famosos tamales de chipilín porque están hechos con manteca de puerco.
Muy importante, también, la recomendación de los galenos de que no caminara tanto porque esto agrava su condición cardiaca.
Aquí vale una recomendación para AMLO, no les haga caso a sus médicos y trate de caminar como hábito y terapia cardiaca. Caminar de manera diaria y progresiva, de acuerdo a su capacidad de trabajo cardíaco, es decir en donde el ritmo cardiaco no se acelere al grado de que lo escuche en sus oídos o que le provoquen arritmias o taquicardias.
Cuando identifique esta condición de gasto cardiaco hágalo de manera cotidiana, 15 minutos diarios, descansando un día a la semana y de manera progresiva, cuando aumente su capacidad cardiopulmonar vaya incrementando tiempo y distancia manteniendo el ritmo y cadencia de la caminata. Con estas simples acciones, seguramente podrá incrementar su capacidad cardiaca y su calidad de vida.
Otra recomendación, cuando coma no omita ningún alimento, disminuya las porciones, es decir si se comía dos tamales de chipilín cada tres días, solamente coma una mitad de tamal, en el mismo periodo y en la medida de que aumenta su demanda y consumo calórico corporal y ritmo cardiaco, puede y debe de ajustar al alza su consumo calórico diario sin que implique una acumulación indeseada de grasas.
Otra recomendación, es no hacerles caso a las etiquetas frontales de los productos de los alimentos, porque solamente le aceleran el pulso y le crean sentimiento de culpa sin que esto sea realmente una presión para su balance energético y disfrute de raciones pequeñas de colaciones, como chocolate, mazapanes o cualquier otra botana. Hasta de unas frituras de maíz o trigo que mejoren su digestión y satisfagan su paladar, que podrá ir incrementando su consumo en la medida que mejore su consumo energético y balance con la caminata, que le recuerdo tiene que ser rítmica, metódica y progresiva.
Deje en paz las políticas polarizantes que solamente le endurecen el corazón, es decir, deje en paz la dizque reforma eléctrica, llévese bien con los gringos, no crea que los que opinamos en contra de algunas decisiones que usted toma somos sus enemigos y reconcíliate con su pasado y con su presente. Algo muy importante, trate de no mentir y no empatice el disentir de muchos y rectifique sobre su forma de tratar de gobernar.
Sea demócrata, no imponga acciones o sus decisiones y respete lo que piensa la mayoría y con ello se le va a quitar de encima un peso excesivo que trató de imponerse y que al no poder realizarla le provocan presión excesiva. No le imponga tiempos imposibles a sus obras faraónicas y deles el ritmo natural de la ejecución de las mismas. No importa si no las inaugura, ya las inaugurara el titular que lo suceda. Por ello es importante que se dé tiempo para que las pueda ver, si no funcionan o fracasan, por lo menos lo intentó y el esfuerzo será recordado, por lo menos.
Y por último y no el menos importante, aproveche la oportunidad de la revocación del mandato para salir por cuestiones médicas y no porque le preocupa que haya perdido la confianza de la mayoría de los mexicanos.
Esta es una gran oportunidad que también le tiene sumamente preocupado porque seguramente, desde mi punto de vista y con datos de la más reciente elección, perderá en la Ciudad de México, el Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Coahuila, Hidalgo, Quintana Roo, Yucatán y probablemente Veracruz, Michoacán, Zacatecas y Puebla por sus terribles gobernadores.
En donde probablemente salga tablas, en Sinaloa, Sonora, Nayarit, Guerrero, Tlaxcala, Baja California Sur, Campeche, por lo reciente de las elecciones y seguramente ganará en Baja California, Oaxaca, Tabasco, San Luis Potosí y Tamaulipas por la madrina que le dieron a Cabeza de Vaca.
Es muy importante que aprovechemos esta oportunidad de la revocación del mandato para darle tiempo y calidad de vida a AMLO, sus babeantes seguidores y chairos deben de pensar en garantizarle un tiempo de calidad al presidente como persona y votar por él sí y que no tenga que entregar en vano su vida y pueda, en la tranquilidad de su rancho, darse un tiempo para recuperarse y concluir su vida de manera tranquila y rodeado de sus familiares y seres queridos.
Esperar que esté a tiempo de restablecer su capacidad cardiopulmonar para postergar lo inevitable, porque como todos sabemos, de esta vida nadie ha salido vivo.
Por esto y por mucho más sí a la revocación del mandato de AMLO.
