Desde tres meses adelantamos que Delfina Gómez se convertiría en la candidata de Morena para disputar la gubernatura del Estado de México y no por lo que digan las encuestas, sino simplemente porque así lo dispone Andrés Manuel López obrador.
El montaje de la ruta de los aspirantes por el crisol de las encuestas para anunciar, el próximo 10 de agosto, a la ganadora, quien será investida con el nombramiento de Coordinadora de comités de defensa de la 4T, es una farsa para desactivar eventuales protestas e inconformidades de los perdedores, al sentirse defraudados por el “tongo” armado.
Tanto Higinio Martínez (2o lugar) como Luis Fernando Vilchis (tercer lugar) confiaron en que el proceso se iba a conducir con imparcialidad y que efectivamente se iba a basar en los resultados que arrojaran los estudios demoscópicos, sin embargo, ya no están tan seguros en virtud de que todo suena a un engaño montado desde Palacio Nacional.
Así las cosas, Delfina Gómez renunciará a la titularidad de la SEP en la primera quincena de agosto para arrancar una campaña velada que le permita ahora si ganar la elección, cosa que no pudo hacerlo hace 5 años ante Alfredo Del Mazo
El paso de Delfina por la SEP es de una mediocridad desbordada, delineada por no cometer grandes yerros que le quitaran la posibilidad de ver realizado su sueño y vaya que lo cumplió, porque a pesar de que no evitó la deserción escolar que está en niveles inéditos y se le hizo bolas el engrudo al intentar imponer un modelo educativo en donde no haya reprobados, ni evaluaciones, se mantuvo en el ánimo del presidente.
LA SEP seguirá con su roll anodino sin importar quien llegue en lugar de la maestra Gómez, en detrimento de la educación y el retroceso de las generaciones actuales.
La pandemia, las políticas de la 4T y Delfina Gómez, provocaron en buena medida el aumento de la deserción escolar y ahora, también causarán la huida de militantes de Morena, quienes se sientes traicionados por su nombramiento, producto del dedazo democrático del presidente.
Pero eso que importa si ya tenemos candidata y cómo están las cosas en el Estado de México, sobre todo por las malas decisiones que está tomando la oposición, será la primera gobernadora del Estado de México
Ante este escenario, usted cree estimado lector que Higinio Martínez y Luis Vilchis se quedarán con los brazos cruzados ante el agandalle de Mario Delgado y el mismo presidente , pues claro que no, ya que ante las mentiras, es mejor actuar con dignidad y congruencia.
Así es, ante el engaño solo resta perseguir los ideales y las aspiraciones con decisiones de trascendencia.
En tiempos que los partidos políticos en tierras mexiquenses andan a la caza de un candidato competitivo, están por liberarse dos buenos perfiles que abandonarán las filas de Morena.
Veamos el caso del partido que comanda Dante Delgado; que luego de que Juan Zepeda ya no gana una elección, ni siquiera en su tierra natal, tal como sucedió en la elección del 2021 para elegir presidente municipal en Neza, está en la ponderación de nuevos liderazgos, no solo de la arena política, sino de la sociedad civil para abanderar su causa en la entidad con el mayor padrón electoral del país.
Y qué decir de los suspirantes de la oposición que se quedarán en el camino por el capricho de Alfredo del Mazo de nominar a Alejandra del Moral.
No es la primera vez que la militancia de Morena se siente traicionada, ya que en otras entidades sucedió lo mismo con el timo de las encuestas, sin embargo, ahora el tema toma mayor relevancia en virtud del peso específico del padrón electoral mexiquense.
Desde hace meses se sabía que Delfina Gómez iba a estar en la boleta electoral del próximo año en el Edomex; y también es un secreto a voces que por los egoísmos y la falta de visión de las dirigencias del PAN y del PRI, cada partido presentará un candidato propio y con ello abrirle la puerta de par en par a Morena.
En el partido oficial ya están definidas las cosas con Delfina Gómez como su candidata, veremos si la alianza PAN, PRI, PRD se mantiene vigente ante tantas amenazas que enfrenta en el seno de los propios partidos y por parte del gobierno o si de plano ya los “convencieron” de entregar la plaza.
