Están alborotadas las aguas en los remolinos capitalinos de Morena y ello por la soberbia y pretensión de doblegar a Claudia Sheinbaum por parte de los llamados “puros” del Movimiento de Regeneración Nacional, quienes se abrogan el derecho de imponer sus condiciones en torno a la elección de candidatos para la Jefatura de Gobierno de la CMDX, de las 16 alcaldías y por supuesto al Congreso local y federal.
Como lo ha dicho el propio presidente López Obrador y la misma doctora, lo relevante del movimiento que encabezan es el proyecto per se y no el privilegiar los intereses de grupúsculos, y en este caso, de esos que mantienen el control de la izquierda desde hace 20 años en la capital del país.
Si los responsables de llenar el Estadio Azul se hubieran aplicado por cumplir sus cuotas de asistencia, en estos momentos se estaría hablando del poder de convocatoria de Sheinbaum; en cambio se comenta la cruzazuleada de que fue objeto por la escasa asistencia que provocó quedarse en los túneles del inmueble.
Hay que decirlo con todas sus letras, llenar el estadio referido a toda su capacidad no representa ningún reto para Morena, en virtud de que se pueden dar el lujo de atiborrar un foro como el Estadio Azteca sin ningún problema, como ya lo ha hecho, sin embargo, la soberbia en desdeñar a aquellos militantes de Morena que juegan de forma “institucional y leal “ con la doctora y con el presidente y la pretensión de imponer sus liderazgos locales por encima del propio partido político, causaron la poca afluencia de simpatizantes.
Para la ex Jefa de Gobierno le resultará muy fácil detectar a los culpables del boicot que impidió que asistieran miles de morenistas que, incluso, los tuvieron que des invitar por “indicaciones superiores”.
La meta de asistencia para el magno evento del Estadio Azul era de 27, 650 personas, para lo cual se distribuyeron entre las 16 alcaldías, las cuotas de asistencia, así como los responsables.
De igual manera, se distribuyeron las gradas para cada alcaldía, así como los túneles de acceso.
Entonces, bajo este mapeo, se puede observar en los videos que se subieron a las redes sociales, cuáles fueron los espacios que lucieron semi vacíos y cuáles cumplieron con la encomienda.
Veamos la lista en cuestión:
Álvaro Obregón 1000 Eduardo Santillán
Azcapotzalco 600 Esthela Damián.
Benito Juárez 750 Martí Batres
Coyoacán 1692 Carlos Castillo
Cuajimalpa 750 Roberto Candia
Cuauhtémoc 1900 Gabriel García
Gustavo A. Madero 1872 Francisco Chihuil
Iztacalco 1900 Armando Quintero
Iztapalapa 1923 Clara Brugada
Magdalena Contreras 1550 Díaz de León
Miguel Hidalgo 1575 Víctor Romo
Milpa Alta 1396 Judith Vanegas
Tláhuac 1700 Berenice Hernández
Tlalpan 1550 Carlos Ulloa
Venustiano Carranza 1794 Evelyn Parra
Xochimilco 1800 José Carlos Acosta
De igual manera, se contempló una sección para invitados especiales de 1500 personas y cuyo responsable de convocarlos y confirmar su asistencia fue Alfonso Flores
También los partidos políticos tuvieron sus espacios en el Estadio Azul, así para el PVEM y al PT les dieron 100 lugares a cada uno y por último se le asignó al avecindado en la alcaldía de Tlalpan, Pedro Haces, otros 100 lugares.
Al evento estuvieron convocados Omar García Harfuch, Clara Brugada, Miguel Torruco, Mariana Boy y Hugo López, los cinco precandidatos de Morena y rémoras para la Jefatura de Gobierno de la CDMX, mismos que fueron testigos del desaguisado
Para varios morenistas de cepa, la cruzazuleada ocurrió en momento crucial para el partido y para sus pretensiones de mantener el poder en la capital del país.
El Estadio Azul era la sede del Cruz Azul, equipo de fútbol de la primera división y que se caracteriza por mantener un sello derrotista en los partidos cruciales que libra, por ello se acuñó el tema de cruzazuleada para referirse al fracaso, a la derrota y a una supuesta maldición que carga ese equipo.
Hubo otra cruzazuleada política en el mismo Estadio Azul, en 2012, con la ex candidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota, quien padeció en carne propia el enfrentarse en un gran estadio con un foro casi lleno de sillas vacías.
Al equipo cercano de Claudia Sheinbaum les ha quedado claro que el enemigo está en casa por lo que se requiere una redefinición de responsabilidades para cuando ya se den los tiempos oficiales para llevar a cabo las campañas políticas, no ocurran este tipo de desastres.
