El gas natural se utiliza principalmente para generar electricidad y mantener la producción del país. Actualmente, gran parte de ese gas proviene del exterior. Por eso, trabajamos para reducir esa dependencia, aprovechar mejor los recursos y avanzar hacia el uso de energía más limpia y sustentable.
¿Por qué hablamos de soberanía energética?
México depende del gas importado para generar electricidad y otras actividades. En 2010 las importaciones eran del 21% y hoy rondan el 75%, la mayoría del volumen proviene de Estados Unidos.
Gran parte de ese gas, proviene de yacimientos no convencionales: estratos de rocas donde se encuentran atrapados y requieren de técnicas especiales para liberar y extraer el gas contenido.
¿Por qué se analiza el uso del gas de yacimientos no convencionales?
México podría reducir sus importaciones de gas del 75% al 50.5% hacia 2030, disminuyendo su dependencia del suministro exterior. Por eso, se analiza si parte del gas de yacimientos no convencionales disponibles en México podría aprovecharse.
¿En qué lugares se está analizando?
El análisis científico identificó distintas condiciones en las regiones con potencial de gas no convencional:
Tampico–Misantla
Se recomienda prohibir la extracción de gas no convencional en la cuenca por criterios sociales, ambientales, de biodiversidad y densidad poblacional.
Burgos y Sabinas–Burro–Picachos
En zonas de Coahuila, Nuevo León y el noreste de Tamaulipas se recomienda continuar su estudio y viabilidad.
Esto no significa que la superficie de los estados vaya a ser utilizada ni que exista una decisión de explotación. Los estudios deben identificar las zonas específicas donde existan condiciones técnicas, ambientales y sociales adecuadas.
¿Qué condiciones deben cumplirse?
El análisis no considera únicamente si existe gas, también analiza las condiciones sociales, económicas y ambientales de la región.
Agua
No utilizar agua superficial ni subterránea. Emplear exclusivamente agua salada de formaciones profundas y/o agua residual, reutilizando y reciclando al menos el 75 % del agua empleada y monitoreando permanentemente su calidad.
Aditivos
No usar químicos tóxicos, privilegiar circuitos cerrados para el manejo del agua y transparentar el listado de aditivos utilizados.
Población y territorio
Garantizar consulta informada a comunidades, fomentar empleo local, mantener actividades económicas y reducir impactos ambientales en la perforación.
Ambiente
Preservar acuíferos y ecosistemas, prevenir y mitigar riesgos operativos, y asegurar el reciclaje y disposición adecuada del agua y materiales.
¿Cuáles son las conclusiones del análisis del comité científico?
El futuro energético de México se analiza con evidencia científica y la participación de especialistas.
1 Energías limpias
Priorizar la incorporación acelerada de fuentes renovables para generar energía eléctrica.
2 Eficiencia energética
Implementar medidas y programas nacionales para optimizar el consumo de energía.
3 Gas convencional
Incrementar la producción nacional de gas convencional y detener la quema de gas asociado al petróleo.
4 Zonas prohibidas
Prohibir de forma tajante la extracción de gas en yacimientos no convencionales de la cuenca Tampico-Misantla.
5 Agua profunda
Perforar pozos para certificar la existencia de agua salada profunda sin conexión a acuíferos someros.
6 Estudio de reservas
Confirmar las reservas reales de gas en yacimientos no convencionales mediante estudios científicos y geofísicos.
7 Prácticas ambientales
Aplicar las mejores tecnologías disponibles para el manejo seguro de subproductos y mitigar daños.
8 Consulta social
Garantizar procesos de consulta previa, libre e informada a las comunidades antes de cualquier proyecto.
9 Economía regional
Impulsar la proveeduría local y fomentar la creación de empleos en las regiones de influencia.
10 Monitoreo independiente
Establecer supervisión científica constante sobre los recursos hídricos, ecosistemas y actividad sísmica.
Con información de: https://www.soberaniaenergetica.gob.mx/
