Síguenos en:

Desde San Lázaro. No le debo nada a Peña. Por Alejo Sánchez Cano Destacado

28 Ago 2017
4096 veces

La deslealtad es la mayor de las afrentas entre los humanos y en la política esta máxima toma mayor dimensión.

Hace ya casi seis años en la casa de gobierno en Toluca, Eruviel Ávila comentó a un grupo de columnistas que su candidatura y a la postre el triunfo en las elecciones fue por méritos propios y envalentonado ante sus interlocutores, sentenció “Yo no le debo nada a Peña”.

El viernes 25 de marzo del 2011,  cuando se le comunicó oficialmente  sobre su nominación para abanderar la causa tricolor  en las elecciones para gobernador del Estado de México, estaba sobre la mesa la información  que Eruviel había tenido acercamientos con el PRD para el mismo fin. Es decir abanderar la causa de los amarillos. Se sabía que si Ávila no se quedaba con la candidatura del tricolor, se iba con el PRD. Esto fue del conocimiento público semanas después.

Hoy, cada vez hay más testimonios de los que se da cuenta en medios locales de la entidad mexiquense, sobre que el gobernador Ávila no solo no apoyó a Alfredo del Mazo, sino que le jugó las contras, particularmente en aquellos municipios  donde tiene manejo y capacidad de movilización como en Metepec en donde se operó a favor de Morena.

Ante la traición por un lado, y por otro,  las desviaciones  relevantes de recursos públicos que ocurren en la administración de Eruviel Ávila y que ya ha dado cuenta la Auditoría Superior de la Federación, el  pasado martes,  durante la toma de protesta de Ernesto Nemer como presidente del PRI del Estado de México, hubo alusiones muy directas al gobernador mexiquense quien en primera fila se retorcía en su lugar cada vez que había menciones hacia la corrupción

Sentenciaba  Nemer   que todo su equipo de trabajo y él mismo entienden muy bien los momentos de cambio que vive el país, particularmente el hartazgo de la sociedad por la corrupción, la impunidad y la inseguridad. Por ello advirtió de cara a los servidores públicos y representantes populares del PRI,  “Estaremos atentos a su desempeño, para que no exista otro camino más que el conducirse con rectitud y responder con creces a la confianza ciudadana”.

“Señor Gobernador electo, siéntase usted arropado por las y los suyos aquí presentes de allá afuera. Sabemos que su gobierno no admitirá errores y será sensible a las exigencias…”

A 18 días de que abandone el palacio de gobierno del estado, Eruviel Ávila y su equipo vive sobre un castillo de naipes que está a punto de desmoronarse. Esta en una realidad  virtual que, por supuesto, solo existe en su mente, la de ser el candidato presidencial del PRI, sin embargo esta visión contrasta notablemente con lo que piensan realmente de él en PRI y sobre todo en Los Pinos.

Ávila está convencido que los dioses del olimpo que despachan en la casa presidencial lo tienen considerado para tareas de mayor envergadura y por ello ha venido realizando algunas actividades privadas y públicas  para que no haya impedimento alguno para que se concrete su sueño. En ese contexto se explica su  reciente boda.

Así las cosas. diremos que poco a poco las castañas se acercan al fuego para que se tuesten a partir del 15 de septiembre, fecha en que ocurre el relevo de gobernador en la entidad mexiquense.

Valora este artículo
(0 votos)