Ahora que es el tiempo de las promesas, que tiene como objetivo el tema de la igualdad laboral y la no discriminación en la agenda de los candidatos, tanto a la presidencia de la República, como a la CDMX
Hace unos días se llevó a cabo en la Cámara de Diputados, el conversatorio "Impactos positivos de la implementación de la NMX-R-025-SCFI-2015. Igualdad laboral y la no discriminación ", en la que especialistas reconocieron los avances sustanciales para la inclusión de las mujeres en el ámbito profesional; sin embargo, persisten amplias brechas de desigualdad en el salario por el mismo cargo.
La Norma Mexicana NMX-R-025-SCFI-2012, es un mecanismo de adopción voluntaria para reconocer a los centros de trabajo que cuentan con prácticas en materia de igualdad laboral y no discriminación, que favorecen el desarrollo integral de las y los trabajadores.
Actualmente establece parámetros básicos a favor de los derechos laborales de las mujeres, pues incorpora la perspectiva de género y no discriminación en los procesos de reclutamiento, en la selección, movilidad y capacitación; garantiza igualdad salarial; implementa acciones para prevenir y atender la violencia laboral; realiza operaciones entre la vida laboral, familiar y personal de sus trabajadores.
Sin embargo, no ha sido suficiente porque se tiene una desigualdad entre 60 y 90 por ciento de los salarios entre hombres y mujeres, a pesar de que emprenden las mismas actividades pero con diferente pago. El reto está en revertir la brecha y lograr que ambos tengan las mismas condiciones, no solamente educativas y laborales, sino también en materia económica.
En países como Chile, Brasil y México, las mujeres cobran menos que los hombres, particularmente en profesiones de alto nivel jerárquico, pues, mientras ellas van creciendo de rango, la desigualdad es más notoria en materia económica. En el país, el 51 por ciento de los trabajadores por cuenta propia en el sector informal son mujeres.
La presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, diputada Laura Valeria Guzmán Vázquez (PRI), señaló que la participación femenina en la fuerza laboral ha pasado del 36 por ciento en 1980 al 52 por ciento en 2009, lo que significa que aproximadamente la mitad de ellas o más ha decidido entrar al mercado profesional. Destacó que esta Legislatura ha trabajado en la perspectiva de género en todas sus leyes y se cuenta con un lenguaje incluyente; no obstante, el reto no es solamente de la normatividad sino cultural.
Es fundamental mayor igualdad salarial y prestaciones; lenguaje incluyente, no sexista y accesible; salas de lactancia; flexibilización de horarios; licencias de paternidad; salidas para apoyar necesidades de cuidado que contemple la diversidad de familias y hogares; accesibilidad de espacios físicos y mecanismos para prevenir, atender y sancionar la discriminación y la violencia familiar.
De los candidatos que aspiran a gobernar la Ciudad de México, solo le he escuchado a Purificación Carpinteyro, de Nueva Alianza una propuesta en este sentido y no obstante que la ONU dice que será hasta el 2087, cuando las mujeres y hombres tengan sueldo igual con trabajo similar, ella ha propuesto que se pueden adelantar los tiempos si se hace obligatoria la Norma Mexicana NMX-R-025-SCF1-2015.
Dolores Ofelia Blancas Rueda, presidenta fundadora de Casa Gaviota "Un vuelo sin violencia de género AC", subrayó que en México, viven más de 120 millones de habitantes, de los cuales 88 están en edad productiva; sin embargo, las mujeres siguen teniendo desigualdades laborales, así como las personas con discapacidad, las personas y los integrantes de la comunidad LGBTTTI, los indígenas y las personas de la tercera edad.
