La Ciudad de México trae una inercia negativa desde el año pasado, en cuanto a la inseguridad y que se ha recrudecido con Claudia Shienbaum, a grado tal que el ejército, disfrazado de Guardia Nacional, tendrá presencia en tres alcaldías, Gustavo A Madero, Tláhuac y Xochimilco, y seguramente se ampliará a otras jurisdicciones.
La titular del gobierno capitalino está por cumplir cinco meses en el cargo y al igual que el presidente de México, buena parte de su discurso se destina para justificar la ineptitud, se escuda en echarle la culpa a su antecesores, sin embargo, habría que recordarle a la exdelegada de Tlalpan, todos ellos, por lo menos en los últimos 22 años, han sido del PRD, incluyendo Andrés Manuel López Obrador.
“La incidencia delictiva y los hechos de violencia que enfrenta la ciudad son el reflejo de la mala administración que en materia de seguridad se tuvo en el pasado”, aseguró Jesús Orta, secretario de Seguridad Ciudadana del gobierno capitalino.
Las cifras obtenidas de las mismas carpetas de investigación de la Procuraduría capitalina, así como del Sistema Nacional de Seguridad Pública revelan que la tasa de feminicidio de la alcaldía de Tlalpan en 2018, cuando Sheinbaum era Delegada, fue de 22.1%, más alta que las cifras a nivel nacional.
No solo la encuesta de El Financiero, de hace unos días, refiere que 7 de 10 personas en la capital del país, señalaron que el mayor problema es la inseguridad y el crimen, sino que otros estudios demoscópicos, coinciden en que se ha recrudecido la incidencia en varios delitos de alto impacto, como homicidio doloso, secuestro, feminicidio, extorsión, trata de personas, robo con violencia y robo a casa habitación y negocio con violencia y narcomenudeo.
Más allá de las cifras, la percepción sobre este fenómeno, aumenta exponencialmente con los hechos cotidianos en los cuales los criminales asumen como su territorio la mayor parte de la CDMX.
De acuerdo al Reporte sobre Delitos de Alto Impacto del Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) relativo a febrero de 2019, la capital del país tiene el nada honroso lugar de ser primera a nivel nacional en trata de personas, robo a negocio y robo a transeúnte.
El reporte del ONC precisa que en la ciudad de los chilangos se presentaron los mayores incrementos absolutos en seis delitos, respecto al promedio de los 12 meses anteriores: extorsión, robo con violencia, robo de vehículo, robo a negocio, robo a transeúnte y violación, además también hay un incremento en el crecimiento de justicieros o de linchamientos por parte de la ciudadanía que, ante la incapacidad de la autoridades, opta por defenderse.
Las Alcaldías de la GAM, Venustiano Carranza, Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Xochimilco, Coyoacán, Iztacalco y Tlalpan aparecen en la lista de delitos en los tres primeros lugares, en homicidio, robo y violación.
Para nadie es un secreto que más allá de las cifras, están las estadísticas reales, esas que se componen por aquellos delitos que no son denunciados por la ciudadanía y que a decir de los expertos en la materia, en la mayoría de los casos duplican a los datos oficiales.
En cualquiera de Los casos, los capitalinos están en estado de indefensión y enfrentan una situación fuera de control que ha rebasado por mucho a las autoridades capitalinas.
Claudia Sheinbaum debería dejar atrás las justificaciones y ponerse a trabajar al 100 por ciento en solucionar el problema.
Tiene todo en sus manos para hacerlo, desde el apoyo irrestricto del presidente de la república, del Congreso federal y local y sobre todo, el respaldo de la ciudadanía que esperanzados aguardan que los protejan.
Como dice el mismo titular de la Seguridad Ciudadana, la CDMX está en su punto más crítico.
