Más allá de observar el saldo del Congreso en el segundo periodo de sesiones que concluye hoy, diremos que se quedaron en el tintero un buen número de pendientes que tienen repercusiones entre la ciudadanía como las relativas a las funciones la Guardia Nacional, quien despliega sus operativos sin el cobijo de la normatividad que regula su funcionamiento ya que aún no ha sido aprobadas las cuatro leyes secundarias que conforman ese soporte legal.
Se carece de la Ley Orgánica, la Ley de Registro Nacional de Detenciones; Ley sobre el Uso de la Fuerza Pública y la iniciativa para reformar la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Los elementos del ejército disfrazados de la Guardia Nacional irrumpieron al escenario nacional por orden presidencial para enfrentar el grave flagelo que representa la inseguridad pública y que se campea en el país dejando destrucción y dolor a su paso.
De los males el menor, reza la conseja popular y eso es lo que prefirió el presidente López Obrador. Se decidió mandar a la batalla contra los criminales a elementos enfundados en escudos mayas para distinguir sus rangos, pero sin el soporte legal que los ampare y ello tendrá que esperar hasta el mes de julio, vías, por lo menos de dos periodos extraordinarios debido a que se atraviesan las elecciones en varias entidades.
Dice Mario Delgado, coordinador de la fracción de Morena en la cámara Baja, que hoy saldrá la Ley Federal de Austeridad Republicana del Estado, a fin de cerrar un periodo ordinario marcado por el “intenso trabajo legislativo que trazó el rumbo de la Cuarta Transformación del país”.
El líder parlamentario sostuvo que acompañarán la política de austeridad que ha impulsado el presidente Andrés Manuel López Obrador, para acabar de una vez con abusos y evitar la “fantochería” en la función pública.
Esta reforma es muy importante ya que contempla cambios a la Ley General de Responsabilidades Administrativas y la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, para regular y atender la ejecución del gasto público con apego a los principios de economía, eficacia, eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y honradez.
En ese sentido, apuntó que Morena agotará todas las vías del diálogo con las demás fuerzas políticas en la Cámara de Diputados, para conciliar las diferencias y que antes de concluir el periodo se apruebe en el Pleno esta ley.
Ningún legislador del partido que sea se opondría a este nuevo entramado jurídico que acotaría el tipo de vida en el que deben vivir los servidores públicos, en donde el apotegma juarista tiene más vigencia que nunca
Sería bueno que quien se dice más juarista que el propio Benemérito de las Américas, López Obrador, preste atención a lo citado por él.
“No se puede gobernar a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes. No se puede improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir, en la honrada medianía que proporciona la retribución que la ley señala”.
Por otro lado, se quedó en la congeladora legislativa lo relativo al Plan Nacional de Desarrollo que, no obstante que ya son cinco meses del actual gobierno, se carece de ese mapa de ruta que impide que a cada rato haya ocurrencias e improvisaciones.
Mientras son peras o manzanas lo cierto que en los dos periodos de sesiones de la LXIV Legislatura se ha impuesto la aplanadora conformada por Morena, PT y lo que era el PES a una oposición timorata y lambiscona, esto por lo menos en la cámara de diputados, porque en la colegisladora, si han tenido los arrestos suficientes para frenarlos. Bien por los senadores del PAN, PRI, PRD, y MC quienes han ejercido un contrapeso del tamaño de los deseos totalitarios del jefe del Ejecutivo Federal.
