El timing es vital en la toma de decisiones y la implementación de sus acciones. En política esta máxima es fundamental, por ello es una coincidencia asombrosa que a 5 días de las elecciones del domingo, en donde están en juego dos gubernaturas y 148 posiciones en otros 4 estados, significando con ello el primer plebiscito en las urnas que tendrá Andrés Manuel López Obrador, se gire orden de aprehensión contra Emilio Lozoya, ex director de Pemex, primer villano favorito de la opinión pública.
Llevamos meses escuchando que está implicado en el asunto de Odebrecht, pero solo han sido acusaciones sin repercusiones legales. Ahora, luego de casi seis meses de haber llegado el nuevo gobierno al poder, por fin se procede en contra de Lozoya y no por ese caso, sino por la fraudulenta venta de una planta de fertilizantes que la postre no sirvió de nada y si causó un boquete en las finanzas públicas.
El “numerito” se diseñó hace varias semanas, tanto desde la Fiscalía General de la República, de Alejandro Gertz Manero, hasta la Consejería Jurídica de la presidencia de la república que preside Julio Scherer y a decir del propio Fiscal, la investigación llevaba varios meses, hasta que se pudo preparar un caso muy sólido en contra del primer director general de Pemex en el sexenio de Peña Nieto.
Veremos con el paso de las semanas que tanto es verdad lo dicho por Gertz, mientras tanto ya hubo un impacto en los comicios del domingo.
Mientras son peras o manzanas, en el cuartel de Morena, léase Yeidkol Polevnsky, están prendidos los focos rojos por el desenlace que puede tener la elección extraordinaria en Puebla, en la que Miguel Barbosa, a pesar de contar con todo el billete y significarse como una elección de Estado, no tiene asegurada la victoria, de hecho, de acuerdo a las encuestas serias, la diferencia con su más cercano contrincante es de solo un dígito, cuando hace tan solo 30 días era de más de 20 puntos porcentuales.
El ex rector de la Universidad de las Américas de Puebla, Enrique Cárdenas Sánchez, candidato del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano a la gubernatura de esa entidad se ha acercado a Barbosa, luego de una campaña en tierra que le ha significado simpatías a granel entre sus paisanos.
Habría que recordar que para un gran sector de los poblanos la muerte de la exgobernadora Martha Erika Alonso y su esposo el senador Rafael Moreno Valle, se decidió en las esferas de poder y a decir de la madre de la finada, Miguel Barbosa es el principal sospechoso del asesinato.
Entre este tufillo de suspicacia y las enfermedades que tienen dopado todo el tiempo al abanderado de la coalición Juntos Haremos Historia, los votantes han ido moviendo sus preferencias hacia otras opciones políticas.
En este contexto, ocurre el affaire contra Lozoya y Alonso Ancira, dueño de Altos Hornos de México, que mientras que el asunto se va a tribunales, ya generó simpatías entre la población el hecho de proceder contra alguien que aún no sabemos si es culpable, sin embargo, ello, no importa porque la vox populi ya lo condenó.
En la guerra y en el amor, habría que agregar y en la política, todo se vale y si bien es cierto que López Obrador mantiene su voto duro y su base electoral casi intacta, lo cierto es que el desplome de 15% en las encuestas en cuanto a su popularidad, pues “se necesitaba operar algún asunto gordo” para garantizar que no haya alguna sorpresa desagradable.
