En un entorno adverso por errores propios y por acontecimientos internacionales, el más importante, la presión constante de Donald Trump, se evita, por el momento, la sanción del 5 por ciento a todos los productos mexicanos por parte de Estados Unidos, pero se queda un dejo de derrota que presagia más sometimiento.
Cuál es el costo de haber evitado la imposición de aranceles, en realidad, no se sabe, tan solo se conoce la versión sesgada del canciller Marcelo Ebrard y los tweets que al respecto ha subido el propio mandatario americano, aunque lo único cierto es que la negociación se centró en convertir a México en un “Tercer país seguro”, lo que significa que ya no será necesario insistir, en la construcción del muro fronterizo, toda vez que este ya se recorrió hasta los ríos Suchiate, Chixoy y Usumacinta.
Una primera consideración, diremos que estamos ante una serie de pifias por parte de Andrés Manuel López Obrador, en torno al trato a los migrantes centroamericanos, a quienes desde el principio del sexenio, se les extendió carta abierta para internarse en el país y ahora no solo se les contendrá, sino que sufrirán un trato de criminales.
La segunda, es que mientras que en Estados Unidos ya están en plena campaña electoral rumbo a la elección presidencial, aquí se desdeña este hecho y sin querer queriendo se trabaja en favor de la reelección de Trump ya que esta victoria que obtuvo ante AMLO, lo catapulta a su reelección.
La más recalcitrante opositora del mandatario norteamericano, Nancy Pelosi, criticó acremente el acuerdo migratorio, toda vez que viola los derechos de los solicitantes de asilo bajo las leyes estadounidenses y no aborda las causas de la migración centroamericana.
La presidenta de la Cámara de Representantes señaló que las amenazas y las rabietas no son una forma de negociar la política exterior, además de que “Trump socavó el liderazgo de Estados Unidos”.
La líder demócrata mantiene su rechazo al republicano a quien le dice que debería estar en la cárcel.
Este es el quid del asunto, la contienda electoral En Estados Unidos, a la que el presidente López Obrador irrumpió de lleno, obviamente sin quererlo, otorgándole a Trump un extraordinario impulso hacia su permanencia por cuatro años más en la Casa Blanca.
Nuevamente el presidente mexicano, antes Enrique Peña Nieto y ahora López Obrador, apuntalan una candidatura que de suyo representa serios peligros para nuestro país.
Así las cosas, en este primer encuentro en donde México salió mal librado, se ponen contra el paredón a los migrantes de Centroamérica y se coloca a México como el policía migratorio, la border patrol mexicana, de Estados Unidos.
Desde San Lázaro, El presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, afirmó que la migración es un derecho humano que debe ser respetado, porque así lo consagran todas las constituciones y todos los tratados internacionales.
Por su parte, la coordinadora de los diputados del PRD, Verónica Juárez Piña, afirmó que la labor diplomática de Marcelo Ebrard para frenar la imposición de aranceles no fue una negociación, sino una rendición incondicional ante Estados Unidos.
AMLO debe evitar participar en la contienda electoral de aquel país, por lo que debe cambiar su postura de “no agresión” a una que proteja férreamente la soberanía e independencia de México y los tratados internacionales.
Por supuesto que esto apenas empieza y en la medida que se acerca el 3 de noviembre del 2020, pues arreciaran los embates y como se observa, los negros nubarrones que se ciernen sobre México, se convertirán en huracanes.
