- Algo bueno está pasando en Sinaloa
- Reportes de la ASF hablan de transparencia de recursos públicos en la entidad.
Toda vez que leemos o escuchamos el nombre de la Auditoria Superior de la Federación (ASF) es muy común asociar sus siglas con malos manejos de recursos públicos destinados a diversos programas del gobierno federal y toda una serie de observaciones que a la postre, con frecuencia, derivan en la comisión de algún delito. En general, ese es el común denominador de las observaciones que en materia de transparencia y rendición de cuentas reporta este órgano fiscalizador, ejercicio que lo mismo aplica para entidades estatales como para las dependencias del gobierno federal en su conjunto.
No es ese el caso de nuestro comentario de hoy y por ser un asunto atípico, y hasta cierto punto fuera de lo común, representa un caso ejemplar en el rubro de la disciplina fiscal y transparencia en el manejo de recursos públicos.
Sucede que en Sinaloa sus habitantes recibieron una buena noticia, digna del aplauso: Por primera vez en la historia de Sinaloa, la Cuenta Pública 2018 del Gobierno del Estado primera etapa, concerniente a fondos federales, no obtuvo ninguna observación de monto por la ASF al comprobar el cien por ciento del importe auditado, que totalizaron 11 mil 436 millones de pesos. Así lo dio a conocer la secretaria de Transparencia y Rendición de Cuentas estatal, María Guadalupe Yan Rubio
La funcionaria local destacó que la instrucción del gobernador, Quirino Ordaz, es redoblar los esfuerzos para continuar en esta línea, pues la meta es rendir cuentas con el máximo de impactos en beneficio de la ciudadanía y con cero tolerancias a los actos de corrupción.
Enhorabuena, los sinaloenses pueden estar tranquilos porque todo indica que cada peso destinado en programas federales, en su beneficio, ha tenido el destino correcto y eso habla bien del gobernador Quirino, quien seguramente ha instruido a su equipo tatuarse aquella máxima popular que habla de cuentas claras y chocolate espeso.
El dato no es como para echar las campanas al vuelo, pero el reporte, sin duda, es sinónimo de que en Sinaloa hay mucho de bueno que contar. Hoy el tema es transparencia en la rendición de cuentas, pero si miran a su alrededor los sinaloenses también observan desarrollo turístico, infraestructura carretera, nuevos desarrollos en materia de servicios, y lo mejor, una palpable disminución en los índices de inseguridad.
Al gobierno de Quirino Ordaz aún le falta transitar la otra mitad de su mandato, pero en esta primera mitad sus paisanos ya empezaron a respirar buenos resultados y si hace dos años y medio veían su llegada con cierto recelo e incertidumbre, hoy están convencidos del voto otorgado a Quirino y en todo caso si algo lamentan los sinaloenses es que con esos buenos resultados el periodo de gobierno también sea atípico, ya que en 2015 el Congreso estatal avaló que esa entidad se homologara a los comicios federales y por ese hecho Sinaloa tendrá elecciones en julio de 2021 y nuevo gobernador en octubre de ese mismo año, pero como dijo la nana Goya “esa es otra historia”.
