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Desde San Lázaro. Al matadero los viejos. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

17 Abr 2020
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Elegir entre la vida de un joven y un viejo es más tarea de Dios que de burócratas que han sido rebasados por la pandemia.

 

En lugar de haberse preparado desde que la OMS alertó sobre el Covit-19, se tardaron más de tres semanas para empezar a buscar con desesperación todos los insumos médicos, como los respiradores y ahora ante la enorme demanda que significará la atención médica de los contagiados, el Consejo de Salubridad General, dictaminó que hay que matar a un viejo para dar paso a la atención médica de un joven.

 

Nunca en la historia contemporánea de la medicina se ha hecho pública, por parte de un gobierno, tal medida que viola los derechos fundamentales del hombre, amén de encuerar la incapacidad del Estado de atender a sus ciudadanos, con un sistema público de salud, eficiente, suficiente  y capaz.

 

La emergencia rebasó al gobierno de López Obrador y ahora ante lo inminente, asumen el roll del Todopoderoso para determinar quien vive y quien muere en caso de estar contagiado.

 

Dice el reconocido abogado Raúl Carrancá que esta decisión conlleva un homicidio. Salvo casos extremos de incertidumbre, dilemáticos que la doctrina comprende, el médico no puede ni debe ser juez. Su misión es sanar.

 

La “Guía Bioética de Asignación de Recursos de Medicina Crítica”, elaborado por el Consejo de Salubridad General es un guía nacista para llevar al matadero a los adultos mayores.

 

Una decisión de esta naturaleza es inhumana e irresponsable, sobre todo cuando el gobierno mexicano tuvo tiempo suficiente para preparar una estrategia integral y comprar el equipo necesario para enfrentar la emergencia sanitaria, reclamaron los diputados perredistas y en general las fracciones partidistas del Congreso, claro a excepción de Morena y aliados.

 

Según la propia Guía, la misma sólo debe aplicarse en caso de que la capacidad de algún centro de salud esté sobrepasada o cerca de ser sobrepasada para atender a pacientes en estado crítico y, al mismo tiempo, no pueda remitirlos a otros centros.

 

Mediante un sistema de puntaje  ante riesgos clínicos en caso de sobredemanda, la Guía elaborada por el Consejo, prioriza la atención a enfermos de COVID-19 demandantes de atención urgente de menor edad, sin otras enfermedades o comorbilidades y que, en suma, tengan mayor esperanza de vida frente a otras también enfermas de COVID-19.

 

La secretaria de Salud, en donde cobra Jorge Alcocer como titular,  ha tratado de justificar el homicidio a adultos mayores mediante argumentos científicos que no tienen nada que ver con la negligencia y la ineptitud del gobierno

 

“Cuando la escasez de recursos alcanza niveles catastróficos, los médicos están éticamente justificados, y de hecho están éticamente obligados, a utilizar los recursos disponibles para mantener la vida y el bienestar en quien tiene mayor probabilidad de sobrevivir al evento en la mayor medida posible”

 

 Pero esta justificación no puede ni debe confundirse con el adjudicar a la edad cronológica un supuesto valor incuestionable de probabilidad de supervivencia, dice la Secretaría de Salud. “En un escenario extremo, en el que México no se encuentra aún en este momento,  la estimación de la probabilidad de beneficiarse de la hospitalización y de los cuidados críticos, en particular la ventilación asistida debe tomarse en función de estimaciones objetivas de la gravedad y el estado funcional, pero nunca tan sólo con base en la edad cronológica”.

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