Recientemente se publicó una encuesta de opinión sobre el desempeño de AMLO como presidente y el resultado, ya muy comentado, de la caída de la aprobación a niveles mundanos, pero como en los contratos, el demonio se encuentra en los detalles de la letra chiquita.
En estos detalles se lee lo que en verdad se discute sobre la aprobación o desaprobación del presidente de México, si nos enfocamos en los apoyos por segmentos de población, destaca que el mayor apoyo lo obtiene en el sector magisterial, en la informalidad, en gran parte del sector del campo, y en la burocracia, a pesar de ser muy maltratados por la Cuarta.
Sin duda, el retroceso en la reforma laboral de la reforma educativa de Peña le rinde frutos y apoyo.
Si observamos el conjunto de apoyos, son los mismos que utilizó el priísmo corporativo hasta la reforma que impulso Carlos Salinas de Gortari, en donde se definió que los apoyos de la política social se otorgarían de manera directa a través de los comités de solidaridad, algo muy parecido al equipo dispersor y empadronador de los Siervos de la Cuarta en la administración actual.
Este es el meollo del asunto, la cuarta transformación resultó en la segunda regresión, nuestro país se mueve entre dos grandes intenciones de políticas públicas: liberales y políticas públicas estatistas, y como una figura de transición la economía mixta, en donde podemos identificar claramente las posiciones de todos los principales actores de la política.
Del lado del Estatismo o Estadolatría encontramos a: Echeverría, Portillo, Zedillo y AMLO, de la época reciente y por el otro lado, del liberal, podemos identificar con Miguel de la Madrid el inicio, Salinas como el ideólogo del cambio y Enrique Peña como el ejecutor del cambio, los gobiernos panistas entre “azul y buenas noches” pero ninguno de los dos dio color sobre el cambio que pretendían y todo terminó en la alternancia democrática, no menor, pero a todas luces insuficiente para poder identificar un cambio significativo para nuestro país.
Hoy se reeditan planteamientos que suponíamos superados como la redefinición de lo que se considera estratégico o no, se vuelve a hablar de obras faraónicas que impulsen el desarrollo regional: Tren Maya, el Corredor transístmico y Dos Bocas, en donde recordamos hechos épicos atribuidos a políticos emblemáticos que se comprometía en sus mañaneras a realizar obras como un puente para disminuir costos para cruzar un río, cuando le comentan y aclaran sus malquerientes, Señor no tenemos río, y lejos de rectificar el susodicho político se compromete también a realizar obras necesarias para tener un río, y por supuesto con recursos públicos.
Dentro de las acciones administrativas que apuntan en este sentido se identifican las más emblemáticas, las dos empresas improductivas del Estado CFE y PEMEX, llegando al exceso de considerarlas vulnerables frente a la transición energética hacia las energías renovables, ups.
Al interior, sin muchos reflectores, la Cuarta y algunos de los personajes más obscuros del actual gobierno, impulsan una acción definitiva contra los laboratorios y servicios especializados de Terceros Autorizados, que son auxiliares del gobierno para regular algunas acciones o apoyos técnicos para realizar trámites y certificación de productos o requisitos que se consideraban como necesarios pero no estratégicos, como los estudios clínico de la aptitud y condiciones físicas, conocido como el APTO, de los operadores para poder obtener una licencia federal de chofer.
En donde se tenían autorizados un grupo de consultorios clínicos y médicos especializados para poder realizarlo y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes lo verificaba y concluía el trámite y se ahorraba, en beneficio de la población, los tiempos y recursos públicos que ponían los privados y se evitaba la corrupción por el cuello de botella para el trámite de la licencia de operador de vehículo federal.
Otro, muy emblemático, tercero autorizado es el Consejo Regulador del Tequila, CRT, que cuenta con una acreditación de la Secretaría de Economía y Registro en Salud de conformidad para verificar el cumplimiento de los productores de tequila con los requisitos de la Norma y la Denominación de Origen correspondiente y que les escamotean la ampliación de su acreditación.
Bajo esta lógica polar, muchos integrantes del círculo rojo de la comentocracia preguntan, por la oposición, y es evidente que la oposición priista se encuentra muy bien representada por la ideología del presidente y Comandante de la Cuarta, aunque sin mucha cabida de sus liderazgos en MORENA, hasta los Gobernadores, con excepción de la pandemia en donde se defienden y algunos se apuntan buenos puntos y otros como el Gober de Puebla, que la pandemia lo apachurró, se enfrentan y cuestionan algunas de las acciones del preciso.
El problema es que la población en su conjunto nos hemos acostumbrado a suponer que el gobierno puede y en algunos casos debe de asumir roles dentro de la sociedad sin atender que tiene que ser presupuestalmente financiado con impuestos para generar condiciones de gracia y efectos positivos del gasto público hacia los más desprotegidos, sin reparar que los recursos que se utilizan son públicos y no privados y de no ser sostenible presupuestalmente genera deuda, inflación e inestabilidad económica, y necesidades crecientes de endeudamiento público que tenemos que pagar todos, que se conoce como imperfecciones de Estado.
Es más, las causas estructurales de la crisis que vivimos es producto de los procesos originales que crearon este país y los abusos del poder del estatismo, causas y razones del endeudamiento interno y externo, recordar que el gobierno estatista hacia bicicletas y muy malas pero que se consideraban estratégicas, tanto que quebró, y que las recetas de buen gobierno permitió darle viabilidad a nuestro país para salir adelante y darle sustentabilidad social y económica, es más, se logró crear un fondo de estabilización que el Comandante Supremo de la Cuarta ya dio cuenta de él en el primer año de la regresión al estatismo.
Estamos por ver la caída del grado de inversión de nuestro país, algo que nos costó mucho trabajo construir.
