La visita oficial del Presidente López Obrador a Washington ha dado mucho de qué hablar no sólo por ser el primer viaje que realiza al exterior después de 19 meses de asumido su mandato, sino también por los beneficios que ambos esperan como resultado de esta airosa reunión bilateral porque no hay que perder de vista que López Obrador ha calculado cada una de las acciones que dio este miércoles por la tarde para poder darle un respiro a su decadente popularidad y gobierno.
Antes de mencionar cuáles podrían ser las ganancias para AMLO en específico, es necesario retomar el discurso del presidente hoy en la Casa Blanca. Logró cumplir a cabalidad con los pasos dictados por el equipo mexicano y el estadounidense, incluso logró leer el discurso preparado con pulcritud y con atinos históricos que fueron ilustrativos de la relación histórica entre ambas naciones. Seguido de estos ejemplos, mencionó que agradece a Trump que ha tratado a México con cordialidad y respeto y que no ha pretendido tratarnos como su colonia. Cualquier persona que tenga memoria y que tenga acceso a Twitter, entenderá que esta lista es más bien de las declaraciones que Trump ha hecho en contra de México. Pero así se evidencia que AMLO adopta la estrategia de no enfrentarse a Trump y cumplir con todo lo que él está pidiendo. Sorpresa, no se trata de una relación amistosa entre ambos. Lo que hemos visto es una relación de tremenda sumisión que dista del Andrés Manuel como candidato presidencial en 2018, que tildaba de pelele al entonces presidente Enrique Peña Nieto por su supuesta actitud cabizbaja ante Donald Trump y que ahora, a mediados del 2020, ha cedido a todo sin chistar.
Los resultados para AMLO son sustanciosos. Realmente han pensado de inicio a fin en el pago que si o si, tenía que hacer el presidente mexicano ya que en repetidas ocasiones previas, Trump ha salido a rescatar a México ante la comunidad internacional como en la vergonzosa participación de México en la reunión de la OPEP hace unos cuantos meses. Más reciente aún, es la crisis ocasionada por el COVID-19 que ha golpeado fuertemente a la economía y sociedad mexicana a la que el gobierno morenista le ha dado un manejo dudoso, poco efectivo y menos esperanzador. Se avecina una contracción económica de entre 7 y 10% para finalizar el año a lo que no se ha presentado ningún paquete de rescate por parte del gobierno que no sea en desperdiciarlo en el empecinado interés del presidente en sus programas sociales. Es decir, en nada productivo. México tal vez pretenda colgarse del rescate y programa económico creado por EE.UU. y el oportuno T-MEC que ha llegado para sobrevivir a esta actual crisis.
El mensaje lisonjero de AMLO hacia Trump va dirigido a la base electoral hispana (mexicana) en Estados Unidos la cual le es necesaria a Trump para triunfar el 3 de noviembre de este año. El discurso disculpa en gran parte las ofensas hechas por parte de Donald Trump a la comunidad mexicana migrante en los Estados Unidos, a los dreamers y migrantes vejados por la discriminación e insultos del presidente Trump, todo con fines electorales para ambos. Mientras que ambos mandatarios aparecen como grandes camaradas, la política de Trump hacia México se mantiene intacta. La estrategia de la posverdad, favorita de Donald Trump, es donde veremos reflejados los verdaderos costos que asumió la parte mexicana al hacer esta visita.
