Dos años en el poder y sabedor de que en la temporada de lluvias se padecen de graves inundaciones en su tierra natal, además, que en Tabasco se construye uno de sus caprichos, la refinería de Dos Bocas, no hizo nada para anticiparse a lo que ocurre cada año y ya después de ahogado el niño, pretende remediar todo con un decreto presidencial.
Aquí no paró la cosa, sino que con la confesión que hiciera el fin de semana de responsabilizarse de la decisión de preferir inundar las zonas en donde habitan los más pobres de la entidad, en lugar de Villa Hermosa y la citada refinería, se configuró un delito que en estos momentos que se tiene todo el aparato de justicia a sus pies, pues no es relevante, empero veremos que sucede en los próximos años.
Desde San Lázaro, la coordinadora del PRD, Verónica Juárez Pina acusó que tomar la decisión de inundar los municipios más pobres de Tabasco, en donde en su mayor parte viven las comunidades indígenas chontales, es un acto criminal del presidente de la República
Las inundaciones han dejado al menos cinco muertos, 148 mil personas afectadas, y 35 mil 982 viviendas inundadas en 13 de los 17 municipios de Tabasco, recordó la Diputada Federal por Jalisco.
Entre los municipios más afectados se encuentran Centla, Jalpa y Nacajuca, habitadas principalmente por indígenas chontales y ahora se sabe que de manera premeditada, el Gobierno Federal tomó la decisión de encauzar el desfogue de la presa Peñitas hacía comunidades de esos municipios para evitar que Villahermosa, la capital del estado, centro del poder político y económico en la entidad, no se inundara, así como tampoco la refinería que está en construcción.
En su segundo día de gira por Tabasco, que realizó principalmente a través de sobrevuelos sobre las regiones afectadas, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, confesó que “se abrieron parcialmente las compuertas de las presas para evitar que se registrara una inundación mayor en Villahermosa, aunque eso implicó que la salida del agua afectara los Municipios de Centla, Jalpa y Nacajuca.”
Dijo que “ante la intensidad de las lluvias registradas en el sureste y el caudal de agua de los ríos, se tuvo que optar entre inconvenientes, por lo cual se evitó un daño mayor a Villahermosa pero se afectó la zona chontal”.
Al respecto, la líder parlamentaria dijo que el Gobierno Federal “no sólo inundó premeditadamente los municipios más pobres del estado, sino que reaccionó tarde y mal para rescatar y atender a las familias afectadas.”
“Es inusitado e inadmisible que habiendo otras alternativas que se pudieron haber tomado de haber actuado oportunamente, el Presidente de la República haya optado por sacrificar a varios municipios y a un grupo de la población, el de menor recursos, para proteger a otro municipio y a otro grupo de la población”.
Ya son 24 meses que está sentado en la silla presidencial, tiempo suficiente para, por lo menos, poner los cimientos que permitan remediar tantos males que aquejan al país, sin embargo, en casi ningún tema se vislumbran soluciones de gran calado para mejorar la calidad de vida de los mexicanos y si en cambio, hay pretextos, ocurrencias, mentiras, cancelación de fideicomisos y agotamiento de los fondos federales de reserva para contingencias, que provocan muertes y dolor.
Inmersos en la crisis provocada por la pandemia y por el mal gobierno, debería ser la prioridad del gasto público evitar o por lo menos paliar sus efectos, sin embargo, esto no se hace ya que se prefiere fondear los programas asistenciales con propósitos electorales, así como empecinarse en la construcción de Dos Bocas, Tren Maya y Santa Lucía.
