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En el sitio: Una más: la trampa fiscal de la “cuarta transformación”. Por: Alexis Moron Nieto* Destacado

03 May 2021
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(Primera de dos partes) 

“…si se destruye la democracia, se destruyen todos los derechos. La democracia suministra un inestimable campo de batalla para cualquier reforma razonable, dado que permite modificaciones sin violencia ……”

Karl R Pooper, en su texto la sociedad abierta y sus enemigos.

  •  Para nuestro duelo, pena, y rabia… un año de pandemia mal administrada más de trescientos mil fallecidos y según la OMS 190 mil se pudieron evitar. ¿y no hay responsables?  

Los actuales ocupantes del poder político de la nación viven demeritando su origen democrático, cada vez que hablan o emiten una pronunciada afirmación sobre lo que somos o sobre lo que quieren que seamos. Sus límites no tienen lucidez y mucho menos sentido.

Su legitimidad de origen de elección democrática y que formó políticamente y temporalmente a la minoría política más grande en el año 2018, se desmorona gradualmente en sus principios, valores, discursos, promesas y en su supuesta supremacía moral -no con la rapidez que quisiera un demócrata convencido-.

Su intención de dudoso pensamiento racional e inteligencia, perturban al escucha y amenazan con transformar, a fuerzas, primero con su maniqueísmo político y luego a pistolazos a nuestra sociedad desigual. La diferencia entre lo bueno y lo malo, lo encarna el estilo personal del cacique o del jefe de jefe máximo, abusando y destruyendo la investidura presidencial y degradando el sueño democrático mexicano, con la perturbación demagógica que hoy nos agobia. El mismo que quiere imponer sus creencias, palabras, moral-inmoral a un pueblo-sociedad; Diversa, plural, que rechaza mayoritariamente de origen lo unívoco. Si ¡este Tlatoani tardío, cree ser el intérprete de los dioses en la tierra mexicana, sin saber, que estos ya se jubilaron antes de las pensiones de los expresidentes!

Uno de sus referentes fantasiosos, es crear otras instituciones políticas y de gobierno, a su imagen y semejanza, destruyendo lo que hay, lo que existe, las instituciones de los otros, que no las suyas. Para imponer su transformación desde arriba, que no revolución. Es la imposición autoritaria, nada nuevo en la historia nuestra, la de México. Su imposición se aglutina de varios contenidos, uno de ellos es la destrucción deliberada del estado democrático y de derecho, que ha sido construido con muchas dificultades y afanes por dos generaciones que repudiaban al régimen de un solo hombre y partido casi único. Uno de estos pilares que se establecieron en la naciente época post-régimen autoritario, es el de las finanzas públicas nacionales estables. Una muestra de ello fue cuando se discutió y debatió la actual Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria en los años 2005-2006.

El aviso perturbador y rinconero de la simulación -es lo que estos metan, como la Reforma Fiscal-. Nos amenaza al pueblo bueno-sabio y paga impuestos. El Secretario de Hacienda -que dicha discusión de esta reforma fiscal, se debe realizar post-elección del 6 de junio, se puede politizar- nunca menciona en su discurso el determinismo económico provocado por la pandemia en el contexto nacional. Ante semejante despropósito, solo queda establecer y precisar a este Secretario varias cosas que por su ignorancia histórica no puede comprender y mucho menos interpretar, como dirían los marxistas ilustrados cuando afirmaban que la historia hay que interpretarla y que los hombres viven condicionados las por circunstancias que los determinan. Pero no perdamos el tiempo, esta afirmación del funcionario público no nos va llevar a ningún lado, es una trampa, pues como se afirma arriba, la imposición vertical es el método de la política de la transformación, lo suyo es lo vertical, lo autoritario, lo caciquil, lo excluyente, lo maniqueo.

El Secretario de hacienda equivoca el rumbo y pretende distorsionar el debate público que abarca por necesidad a todos los actores y factores de la producción. Lo que propone el Secretario, y el grupo que encabeza, es la simulación política, la pureza demagógica, para establecer una supuesta Reforma fiscal, cuando voluntaristamente afirma que no desea que se politice. Piensa que, en la discusión y debate de su paraíso fiscal, no podemos ser expulsados al tomar la manzana de la racionalidad y del sentido común. Este Secretario y el grupo gobernante al que pertenece, le tienen miedo a la política con contenido, al quehacer político, al rostro de la democracia, a la vida real que exige a la política la conducción de la sociedad y la inclusión de lo diverso. La formación “académica” de ideología de manual, solo arroja lo que desconoce, con asombro para propios y extraños, que lo más político, -la polis económica-, es lo que une y conjuga, la lucha por el poder político y que lo une como bisagra al poder económico y se desdobla con efectos sociales.

El tema de los dineros y de los impuestos es lo más político que existe.  Es necesario que comprenda el Secretario de hacienda, que los parlamentos -el Poder Legislativo (que no es su institución para el que gobierna)- en la sociedad y estado democrático de derecho moderno, fueron y tuvieron su máxima expresión de su creación, en la necesidad política de oponerse y negociar ante y frente del rey, monarca u otra cosa, el de regular e impedir el establecimiento de impuestos abusivos. Entre otras funciones, el poder legislativo en su momento y que hoy son revolucionarias y vigentes, es el de ser el peso y contrapeso al poder. Y que hoy, una “trasformación” inducida desde “arriba” quiere destruir y corromper este esfuerzo humano. Echándose encima, más de dos mil años de historia de la humanidad con todos sus fantasmas que exigían poner límites al poder.

El poder legislativo es la institución por excelencia de los demócratas, se fue consolidando con el correr de los siglos, a pesar de políticos de carne y hueso, de demagogos desorientados y poseídos por la locura. Este poder se fue convirtiendo en el contrapeso natural contra el poder. Es el que dice NO y garantiza las libertadas, es donde están representadas las minorías y se garantizan sus derechos. Si se asume el dicho de este funcionario público, de que el análisis y debate de lo que él denomina como la “reforma fiscal”, por cierto, un concepto amorfo, distorsionado y sin contenido; de que se produzca- según su metodología después de la elección del seis de junio, la revisión del pacto fiscal federal, hoy inequitativo, injusto, discrecional, manipulable y torcido, es un error pues va a ser más de lo mismo.

La necesidad de la revisión de las bases del pacto fiscal federal, es un reclamo legítimo y vivo, durante los últimos lustros. Justamente cuando el proceso de transición a la democracia y la alternancia en el gobierno en México se empezó a producir. Dicha petición tuvo y tiene sus propios contenidos y define la naturaleza de nuestro Federalismo. Ese es el tema, aunque el voluntarismo gubernamental pretenda ocultar el sol con un dedo. El debate y sus principios establecen la realidad de la naturaleza de nuestro Federalismo que en su revisión implica encontrar errores, falsedades, andamiajes construidos con simulaciones orgánicas, así como reconocer sus aciertos y consolidación institucional de la Nación; Digamos las cosas por su nombre el gradualismo de la denominada “transformación” pretende destruir este andamiaje institucional para edificar el sistema piramidal por medio del gatopardismo voluntarista.

 

 

 

*Asesor Parlamentario

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