La principal promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador, no sólo como candidato a la Presidencia de la República sino ya como mandatario, fue la de ver primero por los pobres.
Sin embargo, atender de manera primordial las necesidades más apremiantes de la población en pobreza o en pobreza extrema, se redujo a simplemente aumentar los montos que el gobierno federal entrega a adultos mayores y a dar dinero de manera directa a los beneficiarios de lo que llaman “programas sociales”.
Ninguno de estos “programas sociales” tiene objetivos productivos, lo que los hace meramente clientelares. Tan es así que varios candidatos del partido en el gobierno a cargos de elección popular utilizan como amenaza a los votantes que si gana la elección otro partido les serán retirados los famosos “programas sociales”.
Todas las acciones del actual gobierno, que son pocas en realidad, tienen un objetivo electoral o de control más que de beneficio social o de interés productivo.
A pesar de que el discurso presidencial insiste que la economía del país va bien, y que los pobres del país han sido atendidos en sus requerimientos más básicos, la realidad nuevamente se contrapone a los otros datos de Palacio Nacional y pone en su lugar al presidente López Obrador.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en el último año, la población mexicana en pobreza laboral pasó de 35.6% a 39.4%. Es decir, hoy hay casi 4% más mexicanos a quienes su salario no les alcanza para adquirir la canasta básica alimentaria.
El reporte del CONEVAL, que abarca el periodo del primer trimestre de 2020 al primero de 2021, señala que las causas que explican este comportamiento son la reducción anual de 4.8% del ingreso laboral real, y el incremento del valor monetario de la canasta alimentaria, el cual fue de 3.7% en zonas urbanas y de 4% en zonas rurales.
Además, el reporte de CONEVAL señala que en el primer trimestre de 2021 el ingreso real por persona a nivel nacional fue de sólo mil 827.39 pesos, mientras que en el mismo periodo de 2020 fue de mil 919.84 pesos. La variación anual representa una pérdida de 92.46 pesos respecto al primer trimestre de 2020, antes del inicio de la pandemia por COVID-19.
Los pobres en México hoy son más que al inicio del actual gobierno. Con ello se entiende que para el presidente López Obrador la pandemia por COVID-19 le haya caído como anillo al dedo, pues la presencia y efectos del coronavirus en el país le permiten justificar los pésimos resultados que su gobierno está teniendo en materia económica.
El presidente se queja de que la supuesta campaña en contra de su gobierno tiene mayores efectos en la población del país que tiene más estudios académicos. Es una forma retorcida de presentar una información que indica que la población que tiene menor preparación académica es la que mayormente sigue y apoya al mandatario.
De igual forma busca justificar la tremenda caída de la economía del país, provocada por el pésimo manejo que hubo para paliar los efectos de la pandemia, y que hoy se reflejan en datos concretos como los que ofrece el CONEVAL.
Si bien la pobreza laboral aumentó en 26 de las 32 entidades, la mayor concentración se registró en las zonas urbanas, en donde pasó de 31.7% a 36.4%, mientras que en las zonas rurales pasó de 48% a 48.9%. En la Ciudad de México, el incremento de la pobreza laboral fue de 14.9%, en Quintana Roo 10.1%, Baja California Sur 8.3%, y Tabasco 7.1%.
López Obrador también le está fallando a los pobres, y la pobreza en el país va en aumento. El gobierno justificará los resultados por los efectos de la pandemia, pero la realidad es que desde antes de que el COVID-19 llegara a México el país ya no caminaba.
Sí, la pandemia sí le cayó como anillo al dedo al gobierno de López Obrador para justificar sus malos resultados.
