Sin ninguna necesidad, Andrés Manuel adelantó algo de lo que tenía mucho tiempo y muchos perfiles adecuados para el puesto, pero, ante la necedad de no ratificar al actual Gobernador del BM, tuvo que acelerar las declaraciones y posiciones, aunque no tengan ninguna repercusión mayor a la de no ratificar al actual gobernador o proponer a uno de los vicegobernadores actuales, lo que evitaría el paso obligado por el Senado opositor para lograr la mayoría calificada o iniciar un acto de manipulación y terminar designándolo de manera autoritaria.
Pero, lo más importante, es que después de la elección el mandato es lograr acuerdos, es decir, atracción antes de imposición, por ello pienso que es una gran oportunidad para pensar en el perfil del vicegobernador o gobernador a proponer y que no debe de ser, como es la cochina costumbre de Andrés Manuel, lealtad antes que capacidad.
Varios ex secretarios de Hacienda tienen muchas más credenciales para el cargo que Herrera, por qué aferrarse a su gabinete si está en juego la política monetaria y la estabilidad de nuestra moneda para contener el impuesto más regresivo que existe: la inflación. Esta inflación que lleva más de un año por encima de la meta del Banco de México alrededor del 5.6 % que se carcome el poder adquisitivo de la población que menos tiene y de los salarios mínimos del personal general.
Dentro de los perfiles fuera de su gabinetazo existen varios personajes con posibilidades, como lo señalo en el encabezado, menos Luis Videgaray, que se encuentra actualmente impedido para ocupar cargo público federal por diez años, que Irma Eréndira le aplicó de manera acelerada, medida que no aplica para los órganos autónomos y sigue siendo viable para el cargo, sin embargo si quiere a alguien que demostró principios debería de considerar a Carlos Manuel Urzúa en cuyas manos el BM estaría a salvo de la intromisión del Presidente en turno y del que viene.
Sin embargo, el candidato que podría transitar sin mucha oposición sería Toño Meade, el cual conoce todas las tripas de nuestro sistema bancario y se vería no muy mal por la alianza opositora.
Sumar más personas que cumplen con el perfil no sería mucho más difícil, lo difícil es hacer entender a Andrés Manuel de que rectifique y que piense en México y no en su movimiento.
Los cambios producto de la elección no son menores, el avance territorial de MORENA y el rebote en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México y de las principales ciudades de nuestro país que le dan la espalda al presidente. Pero en donde hay una gran reforma es en la Cámara de Diputados, en donde MORENA pierde la mayoría simple, que si tenía y tiene en la actual legislatura con 256 diputados, solamente de MORENA. Para la LXV legislatura solamente MORENA tendrá 197 diputados por ambos principios y con estos números es la primera minoría, ya no es mayoría y eso solamente lo hubiera logrado con más de 250 diputados.
Es decir, MORENA, como primera minoría, sola no podrá ni aprobar el presupuesto, y esa no es mala noticia, lo importante es que ni con el PT, que tiene 37 diputados podría aprobar dicho procedimiento que requiere mayoría simple. Los números no le dan, aunque le quite todos los diputados al PT.
Requieren concertar con el Verde y en este tema, a pesar de lo pragmático que se ha comportado este partido, pienso que si puede gestarse la posibilidad de hacerle cambios al presupuesto más allá de los puntos y comas. De acuerdo a los triunfos del Verde podríamos suponer que estaríamos viendo una agenda legislativa más parecida a la oposición que al oficialismo.
El Partido Verde bien podría ponderar lo que su actual coordinador consideró como reformas de emergencia por la pandemia, pero bien podríamos ver los esfuerzos por impulsar la transición energética, recuperar el FONDEN y el FOPREDEN en materia de atención a desastres y a su prevención de los mismos originados por la naturaleza o por el cambio climático, natural y antropogénico, una agenda legislativa más verde, pues.
También podríamos esperar apoyo para restablecer el Fondo Metropolitano que apoyaría alguna de sus propuestas de corredores de transporte seguro, guarderías y algunas otras acciones complementarias como el Seguro Popular donde trabajaron en alianza de la hoy oposición.
La aprobación de cualquier reforma a leyes secundarias y todos los procedimientos legislativos tienen obligadamente que ser consensados, es por ello que Andrés Manuel pasa de estar feliz, feliz, a enojado o muy enojado.
Una cosa es cómo funciona la Cámara de Diputados y otra es cómo se integra y esto es un hecho que tendremos que esperar hasta su instalación, en donde se van a ver la conformación de grupos parlamentarios y las alianzas legislativas que se perfilaron desde las campañas, pero que tendrán que concretarse después de la instalación de la legislatura.
Y en ello el oficialismo ya no tiene claridad en donde se va a parar para lograr avanzar alguna iniciativa del ejecutivo o de los diputados de la primera minoría y menos en donde el presidente, en minúsculas, tira piedras muy bien dirigida desde la mañanera o con sus fiscalías en contra de sus dos aliados.
Al Verde le tira la FEPADE y un hostigamiento en contra de la fiscalización de los gastos de campaña, en donde se perfila ir por la cancelación del registro, lo que no pueden es ir en contra de sus diputados, ya que el cargo es de elección popular y un hecho indubitable a menos que se cancelen elecciones y el INE ya no lo hizo.
Y contra su otro aliado el PT, en donde quiere elevar a 4% de la votación el registro de partido político federal, en donde el aliado quedaría muerto y de paso se chutan al PRD, cobro de factura que tendría guardada ya de rato atrás el presidente.
Lo difícil para Andrés Manuel es que este tema no está en el PRI, pero sí estuvo en la oposición al priísmo, pero principalmente en el PAN, en donde no veo a MORENA hablando para lograr apoyos para esta venganza postelectoral.
