Ayer, el Metro cumplió 52 años desde su inauguración y a pesar de la falta de mantenimiento mayor y del percance ocurrido el 3 de mayo de este año en la Línea Doce, todavía muestra trazos de su añejo resplandor y funcionalidad.
A cuatro meses del percance fatal de Línea Doce, todavía no se tiene el reporte final y los peritajes correspondientes para determinar sobre las causas que provocaron la muerte de 27 personas y menos está definido con claridad, cuando entrará en operación.
En esta columna hemos escrito que la jefa del gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum, no le tocará reabrir ese tramo del maltrecho Metro, toda vez que ni se tienen los recursos presupuestarios, aunque Carlos Slim haya entrado al quite, y mucho menos, ni la certeza de que vuelva a ocurrir otro accidente.
Esta Línea debe ser rediseñada en su tramo elevado y renovar todos los rieles que permitan, incluso, un nuevo trazado del recorrido ya que dada las condiciones actuales, será cuestión solo de tiempo para que vuelva a ocurrir otro colapso.
De hecho, todo el Metro requiere de mantenimiento mayor ya que no solo la Línea Dorada carece de él, sino todo el Sistema de Transporte Colectivo que tiene 12 líneas con 195 estaciones.
Con 19 mil días de servició y cerca de 54 millones de personas transportadas, el Metro merece, no solo por ser la columna vertebral del transporte de la metrópoli y zonas conurbadas; que se le otorgue el presupuesto suficiente para seguir brindando el servicio de calidad con la máxima seguridad, además de que se invierta en construir nuevos ramales que alcance a otras Alcaldías de la CMDX y de Edomex.
En lugar de usar el Metro con incertidumbre y con temor de que ocurra otro accidente, el usuario debe tener la confianza de que llegará con bien a su destino, en virtud de que las autoridades capitalinas y hasta federales, están invirtiendo en su adecuada operación.
Para nadie es un secreto que las arcas públicas están padeciendo los estragos de erróneas políticas públicas y de prioridades caprichosas, que las han mermado, a grado tal, que ni siquiera hay para regularizar, por ejemplo el abasto de medicamentos a nivel nacional, menos en invertir en el Metro chilango, sin embargo, se deben reconsiderar las prioridades del gasto para redirigir el presupuesto del próximo año, a programas y partidas que repercutan en beneficios de la gente.
Desde San Lázaro, El diputado Rubén Moreira Valdez coordinador del Grupo Parlamentario del PRI, se comprometió a llevar a la Cámara de Diputados los temas de movilidad, bajo el consejo de los dirigentes sindicales, así como reunirse con los concejales y diputados priistas en la Ciudad de México, para formar propuestas para el presupuesto destinado Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, con el propósito de darle mantenimiento e impulsar su crecimiento para que llegue a otros lugares de la ciudad.
Afirmó que los gobiernos priistas supieron planear y ejecutar con la mejor calidad la infraestructura que hoy hace a México una gran economía a nivel mundial, como lo plasmó con las 11 líneas del SCT de la Ciudad de México, construidas durante mandatos de su partido.
El legislador participó en el 52 aniversario del inicio de actividades del transporte capitalino y la presentación del libro “Metropolitano. El Metro de la Ciudad de México”, del escritor Agustín Dany, acto en donde también acudieron el presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) Alejandro Moreno, diputados federales e Israel Betanzos, dirigente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI.
Moreira Valdez aseveró que la Ciudad de México es una de las grandes urbes del mundo gracias a su Metro, ya que nació de una gran visión.
El Metro no puede subsistir con migajas que solo posterguen su inoperatividad, en tal razón requiere una inyección importante de recursos para darle ese mantenimiento mayor que reclama desde hace, por los menos 15 años, y volverlo a colocar por su seguridad y óptima operación, como la piedra angular del trasporte público de la zona metropolitana del Valle de México.
