Introducción
Este boletín se suma a otros que en su oportunidad el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP), en su calidad de órgano de apoyo técnico a los legisladores, ha venido publicando acerca de los avances que se observan en la renegociación o firma de acuerdos comerciales multilaterales, señaladamente, del antes llamado Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN.
Con la incorporación de Canadá el 30 de septiembre al acuerdo bilateral que alcanzaron Estados Unidos y México hacia finales del mes de agosto, en el marco de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que tomó poco más de un año de múltiples rondas de negociación; se anunció la culminación de una importante etapa que dio lugar a un nuevo Acuerdo Comercial entre, México, Estados Unidos y Canadá (AMEC; USMCA, por sus siglas en inglés), que reemplaza al TLCAN, en vigor desde de 1994, adaptándolo según las partes firmantes a estándares del siglo XXI; asimismo, los textos del Acuerdo enfatizan que éste permitirá apoyar el comercio mutuamente beneficioso que conduce a mercados más libres y justos, y a un crecimiento económico robusto en la región.
Los especialistas en el análisis de las corrientes del comercio e inversión internacional concuerdan en que la firma del Acuerdo desvanece la incertidumbre que se generó en los mercados en torno a su conclusión; así como en la opinión de que habrá más claridad y certeza del rumbo que podrían tomar la economía y los proyectos de inversión de mediano y largo plazo.
En el presente documento se busca exponer los aspectos más relevantes contenidos en el AMEC; así como ofrecer algunos comentarios generales con una visión analítica de cuáles podrían ser las ventajas y desventajas que se visualizan con la firma de este Acuerdo.
1.- Antecedentes
Cabe recordar que la apertura de las renegociaciones del TLCAN surgió a petición de los Estados Unidos (EEUU) a cuyas partes, México y Canadá, aceptaron con el argumento de modernizar el Tratado después de 23 años de vigencia y con el fin de que las tres naciones salieran beneficiadas.
Las renegociaciones iniciaron en agosto de 2017, llevándose a cabo siete rondas formales y diversos encuentros entre los representantes ministeriales; en algún momento y a petición de EEUU se cambió a encuentros bilaterales, primero con México y, posteriormente, con Canadá.
De esa manera, el pasado 27 de agosto, México y EEUU y alcanzaron un acuerdo bilateral no suscrito, en temas particulares y que dieron pauta a una versión preliminar de lo que sería un nuevo acuerdo comercial. Una vez alcanzado éste, se invitó a Canadá a incluirse en lo pactado entre México y EEUU con la advertencia de que la versión definitiva habría de firmarse a más tardar el 30 de septiembre, para que el gobierno estadounidense contara con el tiempo suficiente de presentar ante su Congreso el nuevo acuerdo comercial antes de las elecciones intermedias de noviembre; en tanto que México buscaba tener firmado ese acuerdo antes del inicio de la nueva administración federal.
Después de superar algunas divergencias en temas puntuales de las industrias láctea y automotriz y el capítulo de solución de controversias, Canadá decidió sumarse y firmar el acuerdo de forma trilateral.
El AMEC tendrá que ser ratificado por los Congresos de las tres naciones para ser firmado por los mandatarios, lo que se espera suceda hacia finales de noviembre.
Más información consulta el archivo adjunto
Con información de: Centro de Estudios de las Finanzas Públicas – Cámara de Diputados
http://www.cefp.gob.mx/publicaciones/boleco/2018/becefp0392018.pdf
