- Tabasco: Ecos de una tragedia.
- En la Ciudad de México se instalan centros de acopio para ayudar a damnificados de Tabasco y Chiapas.
Tabasco es la tierra del presidente Andrés Manuel López Obrador, y desde allá nos llegan noticias desalentadoras, similares a las que en octubre de 2007 leímos en la prensa nacional: Tabasco se inunda. También, una vez más el pueblo solidario vuelve a unirse y va más allá de sus diferencias políticas, y desde diferentes puntos del territorio nacional empiezan a llegar mensajes de aliento con la instalación de centros de acopio y ayuda para con poblaciones del sureste del país que han quedado bajo el agua por las fuertes lluvias que a últimas fechas cayeron sobre Chiapas y Tabasco, a fines de octubre y principios de noviembre, principalmente, aunque el agua no ha dejado de caer, por los que los riesgos de mayores inundaciones siguen latentes.
Por lo pronto el pasado fin de semana, sábado y domingo, el primer mandatario estuvo en su tierra natal y ofreció a las poblaciones afectadas ayuda inmediata y prometió la pronta llegada de recursos de diferentes programas sociales, además de obras de infraestructura, como mejoramiento de caminos, vivienda y otros apoyos gubernamentales.
“Primero es la protección de la vida, porque lo material se puede reponer; después, cuando baje el agua, hay que desinfectar las casas, limpiarlas bien e inmediatamente después se va a aplicar un programa de apoyos pata enseres, para muebles, camas, lo que se perdió se va a reponer y luego viene un programa de ampliación de vivienda, para personas con discapacidad y para el campo”, expresó López Obrador para que su mensaje llegara a los miles de afectados.
En ese contexto, y en medio de esta tragedia que aún no termina, vale recordar la ayuda humanitaria que desde diferentes puntos del país y del mundo fueron enviadas para el pueblo Choco después de la inundación de 2007, fecha que, sin duda, marca un refrente obligado de consulta en la historia tabasqueña en materia de inundaciones y que, incluso, sus devastadores efectos fueron comparados con lo ocurrido dos años antes, en 2005, en Nueva Orleans, E.U, por el huracán Katrina, donde en aquella ocasión las fuertes mareas inundaron la ciudad estadounidense con trágicas consecuencias.
A nuestra memoria llegan ecos de aquella tragedia y que la prensa nacional en su momento registró para reflejar lo que aconteció. El 31 de octubre de ese las ocho columnas hablaban de: “Tabasco bajo el agua”, “Tabasco se inunda”, “Se ahoga Tabasco”, “Tabasco devastado”, “Está inundado 70% de Tabasco” y dos días después la situación era aún más grave, “Tabasco, un edén devastado”, “catástrofe en Tabasco”, “tragedia en el Edén”, “Tabasco, como Nueva Orleáns” y “¡Urge comida! Vive Tabasco peor tragedia en 50 años”.
Es de destacar este último encabezado de la prensa nacional de hace 13 años para resaltar la importancia de una mano solidaria en momentos de emergencia y ante un grito de auxilio, donde los afectados urgen ayuda por el desastre sufrido. Hoy, igual que entonces, los afectados piden ayuda solidaria y humanitaria de manera urgente, y lo piden de primera mano a la población civil porque, a veces, el discurso oficial se queda corto o la ayuda no llega a tiempo, eso dicen quienes han padecido de los desastres naturales.
VOY CON TODO.- EN 2007 la solidaridad se hizo presente para con el pueblo de Tabasco y esa acción de ayuda solo se había visto después del sismo de 1985 en el entonces Distrito Federal, ocasión en que vimos por todos lados la instalación de centros de acopio y muchos voluntarios trabajando en los escombros en busca de vidas humanas.
Hace trece años la solidaridad fue oportuna y generosa para el pueblo tabasqueño, con donaciones de manera individual y de grupos organizados. En ese entonces, desde la ciudad de México, a través de la Representación del Gobierno de Tabasco, en el transcurso de casi cuatro meses meses, se enviaron a dicha entidad 106 tráileres y 11 camiones de menor tamaño que en su mayoría trasladaron productos básicos de alimentación como aceite, fríjol, arroz, atún, sardina, azúcar, sal, leche y cereales; de limpieza para el hogar y el aseo personal como jabones, papel higiénico, toallas sanitarias, pañales desechables para adulto y para niño, pastas de dientes, detergentes, cloros, desinfectantes, escobas, cepillos; así como medicamentos y artículos para la salud como sueros, antibióticos, antigripales, antidiarreicos y botiquines, entre otros.
VA MI RESTO.- Es tiempo de ayudar, Chiapas y Tabasco nos necesitan, hay cientos de hogares bajo el agua y familias enteras se quedaron sin nada. En Berlín 33, Colonia Juárez, Alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, por ejemplo, se ha instalado un centro de acopio y se pueden hacer donaciones de alimentos no perecederos, agua embotellada, gel antibacterial, cubrebocas, medicamentos no caducados, leche en polvo, detergentes, productos de limpieza, etc..., y hasta ahí porque como veo doy.
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